Profecía

Profecía:

Hace cientos y miles de años se habló de un momento en que la conversación sería abierta. Los sabios de entonces, sabiendo que aquél no era el momento, comprendieron que tendríamos que atravesar historias hasta que descendiésemos a lo más bajo, hacia la corrupción total de la sociedad. Es decir, hasta este momento. Hoy, aquí y ahora en que la civilización se encuentra depredando todos los ecosistemas y aún así se relata el mito del gran progreso científico y tecnológico en relación a la vida ancestral indígena. Habitamos el mundo decadente que fue profetizado y dicho mundo está construido en virtud del paradigma dominante cuyos orígenes greco romanos y judeo cristianos nos estructuran sobre la base de ideas falsas o inútiles como la propiedad privada y el Estado como fórmula de governanza.

La profecía nos invita a deconstruir y a decolonizar nuestras mentes, a limpiarlas de todo adoctrinamiento para encontrar la libertad. Además, requerimos sanar todos juntos ya que hemos heredado una cultura de la guerra que se expresa en el cotidiano vivir. A la orden del día se encuentra el estudio y la construcción de una cultura de paz. La respiración merece nuestra total atención.

¿Cómo salimos de una crisis tan vasta y profunda, arraigada en la conciencia de cada ser?

Ésta es la pregunta de nuestra era.

La respuesta tiene múltiples aristas.

Una principal es considerar la fuerza de la palabra y de las conversaciones. La escucha profunda se hace necesaria, así como comprender la fuerza de la intención para poder encontrar acuerdos trascendentes.

Un acuerdo indígena nos sugiere un punto de partida: poner al centro el Ser y la Armonía con todos los seres de todos los reinos.

BASTA

Todo empieza cuando decimos BASTA. No más abuso, no más sufrimiento. La acción consecuente es la de preguntarnos a nosotros mismos: ¿Cómo encontramos la felicidad? ¿A qué venimos a este mundo? ¿Quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos?

CONSTRUYAMOS COMUNIDAD

Somos una sola familia en la Tierra y ha llegado el tiempo de colaborar, todos juntos para responder las grandes preguntas que todo ser humano merece formularse.

Enhorabuena redescubrimos la dignidad de ser humanos.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*