Instrucciones para cambiar el mundo.

Camila Vallejo lanza su libro «Podemos cambiar el mundo». Es un decreto que envía al mundo la mujer que encarna los movimientos sociales del año 2011.

Giorgio Jackson es elegido entre pocos para asistir a la cita de Davos que reúne a la «Elite Mundial». Solamente 2.600 personas asisten a esta cumbre. Escogen en WEF (World Economic Forum) a Giorgio Jackson entre quienes tienen el potencial de cambiar el mundo. La misión del Foro está relacionada con “el compromiso de mejorar la situación del mundo». El conocido cantante Bono los ha catalogado como » Gatos gordos en la nieve». Es bastante frecuente que estas reuniones sean interrumpidas por activistas. Así ha ocurrido en Australia, Zurih y Basilea. En enero del año 2000, 1000 manifestantes marcharon en Davos y durante la manifestación se destrozaron las vidrieras del local de Mc Donald´s.

Entre sus participantes se cuentan personas como las que siguen: Álvaro Uribe, Ban-Ki-Moon, Condoleezza Rice, Gordon Brown, Reina Rania Al Abdullah, Shimon Peres, Al Gore, Bill Clinton, Bono, Paulo Coelho, Tony Blair, Angela Merkel, nelson Mandela, Yasser Arafat, Henry Kissinger y Dmitry Medvedev.

Los participantes de la Asamblea Anual fueron denominados por Samuel Hungtington como “Hombres de Davos”, en referencia a la elite global cuyos miembros se consideran completamente internacionales.

Frente a Davos. El Foro Social Mundial y su Aldea de Paz.

En la misma fecha en que se reúne el Foro de Davos, se reúnen también los dirigentes de ONG’s del mundo en los mayores encuentros de articulación de sociedad civil jamás imaginados por el hombre: Son los Foros Sociales Mundiales. Su consigna: «Otro mundo es posible». Su principio: Nadie puede arrogarse la representatividad del Foro Social. Es un punto de encuentro y de debate.

En su seno ha nacido la Aldea de la Paz. Es la instancia que se reúne en torno a la bandera de la paz, y a consensos y entendimientos acerca de la llegada de un nuevo paradigma. Este consenso dice relación con la trascendencia del círculo para la consideración de las opiniones en la toma de decisiones, la alimentación saludable, orgánica, las artes, y la vida en comunidad son sus otras claves.

Acaba de terminar en Colombia un gran encuentro mundial que ha reunido a pioneros del movimiento que promueve las ecoaldeas y otras iniciativas sustentables. El llamado de la montaña. En su seno se ha creado el Consejo de Asentamientos Sustentables para las Américas – C.A.S.A. – y para el día de la Tierra en Rosario y en Chile se fraguan sendos encuentros latinoamericanos cuyo propósito es llevar las propuestas y las formas de organización para que en la próxima Aldea de la Paz, seamos capaces de visibilizar ante los grandes interlocutores mundiales, que la solución ya está y que es imprescindible encaminarnos hacia la sociedad justa y buena.

El próximo gran encuentro se organiza en paralelo a la cita de Río + 20. Mayo de 2012 en Río de Janeiro y todas las redes apuntan a aportar a visibilizar los consejos bio-regionales, que suman las iniciativas verdaderamente poderosas que han surgido con todas las soluciones a la vista. Es un gran misterio cómo se logrará revertir la situación de decadencia; lo único cierto es que depende de la voluntad de cada uno de nosotros hoy el destino trascendente de la Humanidad. La crisis multiconvergente es nuestra opción de aunar un criterio: Bondad. Amor. Paz. Ahora.

Todo comienza, como dicen los sabios abuelos y abuelas de las tradiciones de los pueblos originarios, por establecer el propósito común. Ya es evidente que tanto en el Foro de Davos como en el Foro Social Mundial existe el interés por introducir cambios profundos en las relaciones.

En la Coordinadora Pro Bandera de la Paz reseñamos que ese comienzo, ese primer paso, requiere identificar a la bandera de la Paz como el ícono, o uno de los íconos que sirven para comenzar el diálogo verdadero. Aquél que permita encontrar un nuevo consenso global. La bandera de la Paz es nuestro Norte. Nos indica y recuerda que requerimos construir una cultura de paz.

Las instrucciones para cambiar el mundo vienen de todas partes. Si tomamos en serio la cultura oriental que nos señala que lo único que no cambia es que todo es impermanente. Los cambios vienen, el asunto es más bien, cómo nos apeamos a dichos cambios.

La Paz requiere Meditar (Aprender a), asimilar y asumir el poder de la palabra y actuar en consecuencia. La meditación purifica la mente y la libera de las toxinas y de las adicciones. La palabra y el verbo, crean las realidades. La organización nos lleva a actuar con estrategias victoriosas. Lautaro es un ejemplo de nuestras tierras que enseña acerca de estrategia. Hoy, terminar con las guerras y con las industrias afines, requiere de estrategias y de conseguir que todos comprendamos que es por el bien de todos nosotros. El cuidado de animales, bosques, aguas y aires requiere un compromiso total.

Estamos dispuestos. Ha llegado el tiempo.

Jallalla Pachacutik

Sagrado sea el cambio de ciclo.

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