Ojos rojos: Comentario de Cine

Ojos rojos es una película imperdible para entender el sentimiento del fútbol.

El fútbol es una religión, un arte, una pasión de multitudes, sentimiento, amor…

Ojos rojos aclara la verdadera historia del pueblo chileno, que se identifica con este equipo, a partir del Maracanazo y aún antes.

Asume la forma de un documental. Juega con una visión diferente y ángulos distintos. Su relato es grato y ecuánime. Permite que comprendamos y recordemos hechos relevantes.

Las imágenes del Cóndor Rojas atajándole TODO a los brasileños en la Copa América de 1987. Las imágenes de los brasileños desesperados porque estaban frente al mejor jugador del Mundo en ese instante, son las que explican el error del Maracaná. El Cóndor, antes de equivocarse, era el arquero que le había ganado 4 a 0 a Brasil.

A partir de la bengala en el Maracaná, nuestra historia se va levantando. Tuvimos grandes jugadores y grandes entrenadores. Zamorano y Salas, asoman como los comandantes de una resurrección. Sin embargo, es Marcelo Bielsa quien imprime un sello que logra cohesión. Así lo muestra el relato gráfico.

Me queda en la retina cuando dice:

«No quiero que me quieran porque gano
quiero que me quieran para que gane».

Me queda en la retina todo lo que sabe Bielsa acerca de la Victoria. Es natural que a esta selección la esté apoyando todo el movimiento mundial de paz, solicitando que esta Selección lleve banderas de paz a Sudáfrica. Es así como puede lograr el protagonismo que merece. La Victoria es un concepto que trasciende al fútbol y hemos de llevar a nuestras vidas.

Narración

La película narra principalmente la clasificación. Evidencia diferencias con el clima del camarín anterior y en la escena en que Alexis Sánchez pelusea cantándole a Chupete, ya definitivamente el que ama el fútbol puede soltar las lágrimas.

Allí hay una postal de afectos, de buen humor y de humildad en la grandeza.

La película por lo tanto nos vuelve hacia el recuerdo y nos coloca el penal ejecutado por Marcelo Salas en el Centenario de Montevideo. Luego, no se dan los resultados, pero es el momento en que Marcelo Bielsa comienza a explicar su trabajo y muestra su jerarquía.

Existe otro comentario que da una pauta del significado del fútbol. Nos enseña que el fútbol se juega siempre, en temporadas, ligas, campeonatos del mundo y que sin embargo, al final, todo se resume en instantes que ilumina toda nuestra historia. El gol de Maradona en México 86 contra Inglaterra es un ejemplo de un minuto legendario, sobre el que la tinta vuelve a derramarse una y otra vez para honrar ese momento. De algún modo, con armas lícitas e ilícitas en ese partido Diego Armando Maradona concluye la guerra por las Islas Malvinas. El mejor gol de la historia de los mundiales y el gol de la mano de Dios, logran que Maradona concluya el trabajo que no pudieron realizar los militares argentinos. Este es el verdadero juego del Fútbol, permitir que la Justicia reine sobre la Tierra.

Vale el dato que indica que ningún equipo Europeo ha ganado un campeonato del mundo jugando fuera de Europa.

Ojos rojos deja lanzada una invitación. Desde esta perspectiva de análisis, trascendente, se observa que estamos volcando nuestra felicidad en lo que haga el seleccionado nacional. Es por ello que la invitación es para que el trabajo lo puedan desarrollar del mejor modo posible, requerimos facilitarles la pega. Ojos rojos nos invita a la cordura a través de la figura de Marcelo Bielsa.

Hoy. Lo patriótico está afirmado principalmente por la Selección Mayor de Fútbol y la cordura nos indica que se trata solamente de un juego. Es por ello, que la cordura nos hace pensar que la verdadera victoria consiste en superar las crisis convergentes que azotan la Tierra.  Requerimos un símbolo. La bandera de la Paz puede llevarnos hacia el consenso social que requerimos y la Selección Chilena puede encarnarlo, jugándose la vida en cada pelota y enseñarnos a hacer lo mismo en cada acto de nuestras existencias. Vamos a dejarlo todo por nuestros compañeros, vamos a dejarlo todo por la familia de la Tierra.

Nota aparte. El comentarista Riquelme de Futrono.

Un    B A K A N con mayúsculas, sobre todo, cuando felicita a Marcelo Bielsa en la derrota.

Sri Jai Peace

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