En el Congreso Nacional de Chile la conversación sobre la paz y su bandera se pone interesante

¿Emblema o bandera de la paz?

En Chile, se dialoga en el Congreso Nacional para establecer un día para la paz y para la bandera de la paz, en una ley de articulado único.

El 7 de Mayo concluía el período en el cual los senadores podían hacer indicaciones. Solamente el senador Kenneth Pugh hizo una indicación. Ésta resulta más interesante de lo que pudiéramos imaginar.

Antes de pasar a exponer los últimos sucesos en el tema de la tramitación de la bandera de la paz en el Congreso Nacional reiteramos que por nuestra parte el entendimiento es el siguiente:

La bandera de la paz establecida por el Pacto Roerich en Chile está vigente y no requiere de ninguna ley de implementación para que las autoridades vinculadas al mundo de la cultura, de las artes y del patrimonio, la hagan suya y la icen cuando lo deseen. Así lo han hecho múltiples autoridades a lo largo de los años. Una ley que establezca el 15 de abril, el 21 de septiembre o el 25 de julio como día de la paz, solamente traería mayor visibilidad a un símbolo trascendente de nuestra época.

El diálogo en el Senado se abrió con la consulta del Senador Coloma acerca de «¿porqué se plantea el 15 de abril y no el 21 de septiembre, que es el día internacional de la Paz?»

La senadora Ena Von Baer señaló lo siguiente en el Senado: «En lo personal, solo puedo decir que la elección de la fecha tiene que ver con que el Tratado sobre Protección de Instituciones Artísticas y Científicas y Monumentos Históricos fue suscrito en Washington un día 15 de abril -así lo explicó el colega-, y que a partir de eso, con el ánimo de respetar, proteger y preservar el patrimonio cultural y educativo de la humanidad, se acordó enarbolar la Bandera de la Paz en esa fecha.»

Luego, el senador Kennet Pugh presentó la siguiente reflexión:

Acá transcribimos su participación de acuerdo a la web del Senado:
«Señor Presidente, cultura es todo aquello que nos permite tomar mejores decisiones. Y por eso donde hay cultura existe paz.
Ese es uno de los principios que plantea el filósofo mencionado en la Sala. Pero hay que tomar en cuenta un antecedente: él señaló aquello con anterioridad a la creación de las Naciones Unidas.
Por lo tanto, esta materia es relevante por cuanto ese espíritu existió antes de que sobreviniera una gran tragedia, como lo fue la Segunda Guerra Mundial.
La cultura nos permite, pues, tomar mejores decisiones.
Ahora, si nos vamos un poco antes en la historia, hay que recordar que el 15 de abril de 1450 tuvo lugar una batalla que dio fin a la Guerra de los Cien Años. Este nombre es bien curioso, porque esa guerra duró casi 117 años. En ella el ejército de Francia aniquiló al de Inglaterra. ¡Se trató de una guerra tremenda!
Entonces, ¿el 15 de abril es un día de paz histórico? Sí.
Acercándonos a nuestra realidad actual, el 15 de abril de 1989 se inicia en Pekín la revuelta en la plaza de Tiananmén: allí surgieron los primeros mártires.
O sea, el 15 de abril también es un día para la reflexión.
Ahora bien, tratando de contribuir a este debate, creo que debemos asociarnos más a los emblemas de las Naciones Unidas. Ello, porque todos quienes hoy día están defendiendo la paz en el mundo, incluso en las operaciones que tienen ese propósito, están usando, no la bandera de los tres círculos, que representa la unidad en la diversidad, sino la de las Naciones Unidas.
La ONU tiene una organización especializada para la educación, la ciencia y la cultura: la UNESCO. Esta entidad declaró a Valparaíso Patrimonio de la Humanidad, título difícil de obtener: no todos logran esa distinción.
Por lo tanto, señor Presidente, me parece muy buena la idea de celebrar el día nacional de la paz, pero con los distintivos modernos: aquellos por los cuales nuestros hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, de las policías y de la civilidad van a incorporarse a misiones de paz en el mundo; y también, que en la fecha que definamos como día nacional de la paz usemos la bandera de las Naciones Unidas.
Creo que ello es más propio de los tiempos actuales, pero, sí, respetando lo que originalmente nos planteó aquel gran filósofo, quien nos dijo algo tan sencillo: «Donde hay cultura existe paz».

He dicho.»

Esta es la argumentación en virtud de la cual el senador Kenneth hizo la siguiente indicación para cambiar el artículo 2 del proyecto de ley.

«1.- Del Honorable Senador señor Pugh, para sustituir la expresión “Bandera de la Paz” por “Bandera de las Naciones Unidas”.»

Nuestra apreciación a la indicación del senador Kenneth Pugh.

En primer término, celebramos y agradecemos el interés por mejorar una ley que atraiga paz al mundo y que se discuta en este momento histórico en el Congreso Nacional. Sigue siendo una poderosísima señal al mundo.

Nosotros amamos todas las banderas de la paz. Las visibles y las invisibles. Las de seda y las que se pintan en las paredes de los centros culturales, las que llevan los santos y las que llevan los militares. Todas.

En segundo término, agradecemos que el senador Kenneth Pugh hable de Naciones Unidas porque eso nos acerca a las Naciones Unidas del Espíritu. Agradecemos que para el Senador Pugh hablar de Paz sea hablar de unidad: Hablar de paz es para nosotros hablar de la conciencia de la unidad. Somos uno.

En lo principal que tenemos a señalar respecto de la indicación es saber ¿de qué bandera habla el senador?

La bandera de Naciones Unidas es la siguiente y sería bien extraño que fuese el símbolo nacional de la paz.

Entendemos que el Senador Kenneth Pugh quiso referirse al emblema azul, que es como su nombre lo dice un emblema y no una bandera y que se estableció por la UNESCO en la Convención para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado. La cuestión es que este emblema fue establecido para tener vigor en tiempos de guerra. Y por nuestra parte, aspiramos no llegar nunca a ese momento de barbarie y de reino de la sinrazón.

Emblema azul. Al cual el Senador Kennet Pugh debe referirse.

El Pacto Roerich, que establece la bandera de la paz, explícitamente señala que la bandera podrá flamear en tiempos de paz y en tiempos de guerra.

El Senador Pugh, sabemos que proviene del mundo militar, más precisamente de la Marina y en virtud de ello resulta interesante que su definición de defensa de la paz la asocie a «las fuerzas armadas, a las policías y a la civilidad que van a incorporarse a misiones de paz en el mundo.»

Consideramos que la afirmación del senador da a entender que la paz es la ausencia de guerra entre naciones y que el mantenimiento de la paz se hace a través de operaciones militares de Naciones Unidas. Por nuestra parte, en este saludable debate queremos argüir que la paz es mucho más que eso. La paz tiene las siguientes dimensiones: personal, entre humanos, entre humanos y la Madre Tierra y entre Naciones. La paz es un estado o una cualidad del ser.

Sabemos del poder de las palabras y en ese sentido: la definición de la paz resulta la esencia de este debate que ocurre en el Congreso Nacional. Resulta muy sintomático que la única indicación sobre esta ley provenga de un senador vinculado al mundo militar y que entre sus razones se establezca nítidamente la noción de la paz como ausencia de guerra entre naciones. En nuestro pensar, existe una crisis multiconvergente y terminal que se relaciona con los comportamientos sociales, el «patriarcado» podemos decir, o bien una cultura del desecho y de la competencia. Y la salida a la crisis pasa por un correcto entendimiento: Nosotros decimos SOMOS PAZ. En virtud de esta declaración que es también una convicción, resulta que lo natural es ayudar y cooperar con la extinción del sufrimiento y la ignorancia.

En Naciones Unidas, hemos dicho, hemos sido observadores del proceso de diálogo para la codificación del Derecho Humano a la Paz. Y es nuestro anhelo poder pedir a los congresistas que se pronuncien sobre este derecho humano. Las grandes potencias que producen armamento y lucran con el negocio de la guerra, niegan este DDHH. La sociedad civil despliega sus esfuerzos desde hace años para codificarlo. Existe abundante literatura u links a este respecto en nuestra web www.somospaz.org

Busquemos en google

Si uno tipea «bandera de la paz» en google no se encontrará con el emblema azul que propone el Senador Kenneth Pugh. Se encontrará con la bandera de la paz establecida por el Pacto Roerich y que poco a poco ha conquistado el corazón del pueblo de la Tierra y es por ello que celebramos en esta horabuena que el Congreso chileno la visibilice ante el mundo.

Google da un testimonio de lo que los civiles en tiempos de paz entienden por bandera de la paz y por ello vemos que la bandera de la paz hoy se está relacionando al cuidado de la Tierra. En función de ello, una organización americana llamada CASA LATINA está unida en la defensa de los derechos de la Madre Tierra y también considera la bandera de la paz del Pacto Roerich entre sus símbolos de referencia.

LO MÁS IMPORTANTE

En este debate resulta fantástico observar que el proceso es mágico. En el camino descubrimos que somos paz y que podemos asumir el correcto punto de vista.

Hemos leído la página web del senador Pugh y ex-marino y nos sentimos cerca, aunque con matices:

1.- Estamos de acuerdo en la importancia de la familia. Inclusive decimos: todos los habitantes de la Tierra, todas las plantas  y animales y todos los seres visibles e invisibles son mi familia. Somos una sola familia, en un solo planeta y habitando un solo tiempo.

El logo de la Fundación de la Ley del Tiempo, establece eso de que somos una sola familia en su imagen corporativa y también usa la bandera de la paz.

 

2.- La descentralización. Sí. Creemos que la autonomía de las comunidades para velar por sus territorios, sanar, cuidar las aguas y promover el autoconocimiento es lo que precisamos para embellecer el paraíso sobre la Tierra.

3.- La seguridad. Claro. Coincidimos en la prioridad que resulta eliminar el miedo y consideramos que ello se hace sobre la base de la educación para la paz, donde lo principal es creer que es posible vivir en paz. Acabemos con todas las guerras, todos juntos, como naciones unidas.

Lo más importante es darle alas a este debate para que se tome las Universidades, los Centros Culturales, el Gobierno, el interior de las familias y el Congreso Nacional. ¿Porqué? Porque la salida a la crisis pasa por encarar el meollo del asunto. Y el Estado es una invención que tiene por propósito la paz social. Por tanto, si hay una crisis terminal en nuestra sociedad requerimos tan simplemente definir aquello que nos une en el Estado: la paz social. La paz. ¿Qué es?

¿Es lo que somos?

Estas son las preguntas que este debate nos llama a responder y las que aclaran la visión sobre nuestros días.

Un link a las indicaciones que hicimos llegar a los Senadores y que no fueron consideradas, pero que ciertamente forman parte del proceso noosférico en el cual se inserta esta conversación.

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