El viaje de la Serpiente de Luz

Alta política

Dedico estas palabras a todos los corazones, desde la conciencia de su poder.

En nuestro territorio «chileno» hemos abierto las puertas para una gran conversación sobre un nuevo pacto social. Hemos establecido con millones de personas en las calles la insatisfacción que sentimos con el mundo que heredamos. El hastío es generalizado y lo que nos pedimos es un cauce que pueda llevarnos hacia un buen puerto.

El relato dominante no resiste el peso del mal que genera. Los gobiernos del mundo y las organizaciones multilaterales que surgieron desde el consenso de Washington promueven una idea de gobierno asociada al Crecimiento económico basado en el desarrollo industrial y sustentado actualmente por las tecnologías de la información. Esta idea que los académicos llaman «la teoría del pensamiento único» atiende más a los índices económicos que a los abrazos y a las sonrisas. El resultado es un orden injusto en el que las desigualdades se acrecientan día a día y en el que este pensamiento se siente con el derecho a colonizar a todas las culturas y a la diversidad de cosmovisiones que existe en la Tierra.

Las profecías concuerdan, el momento es ahora. Las condiciones son favorables para un milagro. Nos encontramos en el ojo del huracán y saludamos las claridades que puedan contribuir a una nueva y feliz organización.

La serpiente de Luz

Los pueblos indígenas encuentran en el mundo fenomenal las respuestas del mundo de los espíritus. La serpiente en tanto animal de poder nos hace ver los mundos de abajo. Su sangre fría subraya las diferencias que nos separan y nos expresan la importancia de comprender el valor de la biodiversidad.

Un relato mayor que funde a los místicos con la sociedad civil organizada narra que la Madre Tierra es un ser que vive procesos biológicos de manera cíclica. Hace decenas y cientos de años que está renovando su piel y eso ha producido un cambio en la fuente espiritual del planeta. El cambio ha trasladado la fuerza Kundalini desde el Tíbet hacia la cordillera sur-andina.

Eso ha permitido que emerja una Nación que al decir de Trigueirinho, fundador de la ecoaldea brasileña de Figueras, se caracteriza por traer los imposibles hacia los campos de lo posible.

Esta Nación se reconoce justamente en una mentalidad ilimitada y en la no aceptación de un orden injusto y en la invocación de lo Supremo. Nos reconocemos en nuestra esencia y nos reclamamos hijos del sol y de la Madre Tierra, habitantes del cosmos. Respetamos a las tradiciones originarias por haber sabido portar las antorchas de la sabiduría primigenia para iluminar estos tiempos de oscuridad

 y sin embargo, amanece.

Luz a una conversación constituyente

El sabio de la tribu en que se origina una conversación Constituyente se llama Gastón Soublette. Nuestro mayor nos revela que la crisis «chilena» tiene raíces globales.

Al atraer claridades al proceso, observamos que una vez abierta la conciencia colectiva en «Chile» de manera indudable el 18 de Octubre de 2019 a una conversación profunda, las fuerzas conservadoras han actuado de manera muy veloz para limitar inmediatamente la conversación. Han dicho: Usaremos la ley de partidos políticos para escoger 150 personas que serán los únicos que tendrán poder de decisión. En otras palabras, una vez que por la fuerza del tiempo y de nuestras acciones ganamos el derecho a conversar, inmediatamente se nos quiso quitar ese derecho.

Al declarar que el orden impuesto es injusto, hemos puesto en entredicho también las formas democráticas donde los representantes logran articular el bien común. Eso no ha sido así y no es así. La representación es una ficción, es una falsedad que damos por cierta porque creemos que eso permitirá un buen gobierno. Esa falsedad consiste en hacer creer que la voluntad de uno sea la voluntad de muchos.

Lo cierto es que no tenemos límites y nuestra Nación emergente se reconoce una sola familia no tan solamente con el resto de la Humanidad, sino con las estrellas, el mar y los animales. Esta Nación también se caracteriza porque reconocemos a otras Naciones que también honran los mundos invisibles, especialmente a las Naciones Originarias. Así es que al no participar en el plebiscito nos reservamos el derecho a continuar en las conversaciones para atraer la realidad que nos merecemos.

Lo cierto es que vivimos en el paraíso y las conductas humanas han comprometido el buen funcionamiento del organismo vivo que es nuestra Madre Tierra. El cambio climático es resultado de nuestras acciones y nos presiona día a día, a enmendar el rumbo.

Consideremos además que desde hace décadas que venimos hablando de la globalización. ¿Cómo puede globalizarse absolutamente todo excepto el gobierno? ¿Qué sentido tiene mantener fronteras sino la de sostener la historia de los descubridores y colonizadores europeos?

La gran palabra que guía este momento es la de la unificación. Al sabernos uno, comprenderemos que nos toca trabajar a escalas distintas pero bajo un mismo propósito. En este sentido, el buen vivir asoma como un constructo histórico apropiado para vislumbrar los cambios de comportamiento a los que estamos llamados sin mayor dilación. Es el tiempo de la acción.

La sanación previa

Desde mi humilde opinión, las negociaciones a las que el gobierno chileno pretende convocar con el plebiscito del 25 de octubre no tienen grandes posibilidades de éxito, ya que la conciencia de los intervinientes está dada por la idea de defender ideas preconcebidas, más que por escuchar lo que la Madre Tierra, el otro o la otra y el momento piden. En una cultura de separación, que ignora nuestra unicidad, se mantendrá la idea de «los ganadores y la oposición». Hoy trascendemos la política comprendida en derechas e izquierdas y la llevamos desde el interior hacia el exterior. Primero afirmamos nuestra propia coherencia con la bondad natural que nos constituye y luego, constituimos un buen gobierno.

En primer término, estamos invitados a limpiar, curar y sanar. Al purificarnos y responder las preguntas elementales; ¿quién soy? ¿quiénes somos? ¿cuál es mi propósito de vida? nos entregamos a un camino maravilloso.

La estrategia

Invitándonos a que la política sea desde lo propio hacia afuera, la estrategia es la de asentarnos en lugares y conectarnos con los vecinos que también están afirmando la voluntad de cuidar la vida y de desaprender para poder abrirnos a lo maravilloso que está emergiendo. A esta idea le llaman el Pacto Mundial Consciente.

Los nuevos caminos por los que transitaremos establecerán una ruta de la paz que sepa honrar los caminos sagrados de tiempos remotos; Capac Ñan o la senda sagrada de Amerikúa.

Nos invitamos a la paciencia y a la perseverancia. Nos invitamos a la fe. Está ocurriendo el gran cambio que los sabios del pasado vaticinaron y no tenemos el control. El logro es otorgado desde las profundidades del acontecer universal.

La estrategia es abrir el corazón y el perdón lo permite. Grandes ceremonias de perdón y de reconciliación merecen estar a la orden del día.

Así tiendo a creer que volveremos a volar como el ave fénix que revive desde las cenizas de la última batalla entre la mente y el corazón.

Un encuentro general

La pandemia ha traído cambios conductuales. También nos ha familiarizado aún más con la tecnología y eso hace posible, sobre todo si sumamos metodologías apropiadas, una asamblea general mundial de las Naciones que vuelven al origen. Nuestro viaje es de regreso al paraíso.

Los líderes indígenas tras cuatro años de ceremonia, en Varsana Colombia, establecieron un gran acuerdo que podemos honrar llamado las Naciones Unidas del Espíritu. Adelantaron propuestas que podemos refrendar, a saber; «Pongamos al centro el Ser y la convivencia en armonía con todos los seres, visibles e invisibles.»

Invitémonos a co-crear desde estas tierras

Manifestemos nuestros sueños

Escuchémonos

El valor de un gran encuentro hoy es el de reconocernos y validar que somos Uno y diverso.

La serpiente de Luz tiene la fuerza del chakra de la Kundalini. Es la columna vertebral, es el canal por donde conectamos con la sabiduría: convoquémonos desde la compasión hacia la alegría por poder experimentar esta gran transición.

Una propuesta de Paz

Daisaku Ikeda, presidente de Soka Gakkai International presenta el año 2019 una propuesta de Paz que puede leerse acá

En su diagnóstico, que por supuesto no considera lo que nos arroja el Covid porque fue hecha el 2019, Daisaku Ikeda expone los siguientes asuntos principales a atender:

1.- La crisis climática,

2.- El desplazamiento forzado masivo

3.- Las fricciones comerciales

4.- La carrera armamentista

Esta propuesta me parece saludable porque observa el panorama desde la perspectiva mundial y no, desde el mundo de las fronteras imaginarias y limitaciones.


En este escrito he dado cuenta del relato que emerge y que narra la caída de una civilización. A eso estamos asistiendo. Se impone que emerja otra civilización. La gran tarea que corresponde a nuestra generación es la de asegurar el éxito de este Gran Giro.

En virtud de lo anterior, el viejo orden, el viejo paradigma, el patriarcado siguen allí, en la realidad y por ello, también existe mucho sufrimiento. La cuerda sobre la cual estamos caminando nos lleva a apoyarnos en lo que sea útil del viejo paradigma, para ir asentando la cultura y los valores de la nueva era.


La propuesta de Daisaku ofrece buenas ideas aunque se dirige hacia las instancias actuales de gobernanza:

Invita a participar. Atiende al cuidado de las aguas y a limpiarlas. Al desarme, el cual, desde mi observar debe comenzar en lo interior. Saquemos todas las espinas, las puntas y las balas de nuestra lengua y de nuestro corazón. Así podremos erradicar la guerra.

Este mensaje es para la tribu

Comprendo el esfuerzo de dirigirse a Naciones Unidas. Por mi parte, observo mayor valor en dirigirme especialmente a través de este mensaje a quienes se reconocen en la Hermandad Blanca, a quienes sostienen la red global de ecoaldeas, la red de transición, la red de organizaciones de paz, la red de apoyo a las culturas ancestrales, la red de terapeutas y sanadores, a la red de permacultura, agroecología y que promueve semillas libres.

Por hermandad blanca comprendo ese colectivo que emerge hoy para testimoniar la valía del saber ancestral y natural.

Concluyo pidiendo perdón por lo que corresponda

Anhelando amor, paz, armonía en cada Ser y en Todo el Universo, como siempre

Juan Pablo Lazo Ureta

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