Don Hall me envió de regalo hace unos meses el libro : «The Regeneration Handbook» debido a un post que hice, en el que invitaba a personalidades a asistir al ECCO de Misiones Argentina, en Febrero 2025. Finalmente, por problemas de agenda no pude ir a compartir el libro al ECCO organizado por CASA Latina, pero me quedé con este libro de regalo y en inglés.
Tomé coraje y me lancé a leerlo y se transformó por esta historia en el primer libro que leo enteramente en inglés. Son más de 200 páginas lo cual me tiene bien alegre. Por supuesto, muchas palabras no las comprendí, pero sí el sentido general del libro.
Lo concluí ayer y me generó muchísima inspiración, sobre todo porque estamos activos en nuestro territorio creando, sosteniendo o soltando iniciativas. Resulta muy útil y refrescante estar en la misma comprensión con Don Hall. En nuestro territorio, venimos de la Kiva, nuestra Fundación está emparentada con altas confianzas con al menos 6 centros, seguimos pulsando el nodo Shambhala, tenemos a WISE como un nodo realmente inspirador y que nos hace sentido en Transición y la agenda de lo que viene está copada.
Especialmente me gustó saber que estudió en Naropa, escuela fundada por Chogyam Trungpa, maestro tibetano y que escribió «Shambhala, la senda sagrada del guerrero». Uno de los libros que me guían e inspiran. Nuestro nodo accedió a llamarse de esta manera porque además, Nikolai Roerich, mentor de la bandera de la Paz escribió y pintó bastante sobre esta palabra que le fue revelada en los años 20 del siglo pasado y de la cual señaló: «Si existe una palabra sagrada entre todas las palabras sagradas que me fueron reveladas en el Oriente profundo, esa palabra sin lugar a dudas es Shambhala».
El retorno al Origen lo entiendo como la idea del retorno al Paraíso, en el que existía una sociedad iluminada: la que puede ser llamada de Shambhala.
Cuando hablamos del poder de la imaginación creo saludable establecer la meta a la cual queremos llegar con esta Transición y estas ideas y palabras me hacen sentido.
Comentario

Leyendo el libro de Don Hall que tiene la virtud de hacer referencia a múltiples de las herramientas que solemos usar en nuestros proyectos o cursos y que difundimos en nuestros talleres, nos hace saber su trayectoria en un capítulo, indicándonos que llegó a ser el coordinador del Centro General de Transición de Estados Unidos. Cuartel general que conocí en 2016 cuando estaba su antecesora a cargo, Carolyne y a quienes les regalé la bandera de la Paz que ellos desconocían.

Juan Pablo, Carolyne y otro miembro en el cuartel general de la Transición en California Estados Unidos. Año 2016
En un capítulo inicial Don Hall hace referencia a símbolos que entrañan patrones como el Ying Yang, la U y la espiral. Al leer eso, me vino fuertemente la necesidad de presentar otros símbolos que tenemos en Abya Yala como el Cholq’ij (Tzolkin), la Chakana o el Kultrún.
¿Porqué?
En Abya Yala podemos encontrar el Tzolkin, la Chakana y el Kultrún como símbolos que simbolizan patrones y más que patrones, cosmovisiones. Los tres símbolos son también cuentas de tiempo. En esto creo que el movimiento de Transición debe reflexionar más.
Me daré a entender porque lo encuentro muy relevante y para ello menciono el hexagrama 49 del I Ching que nos entrega información sobre la Revolución o la Muda (el cambio social).
¡A tener consideración que de acuerdo a los Taoístas este es el hexagrama de este año de Serpiente de Madera!
Resumidamente y en lo pertinente dice el hexagrama 49 del I Ching; LA REVOLUCIÓN:
«Así ordena el noble la cronología.»
«El hombre se hace dueño de los cambios de la naturaleza cuando reconoce su regularidad y distribuye en forma correspondiente el curso del tiempo. Con ello se introduce el orden y la claridad en el cambio, aparentemente caótico, de las previsiones necesarias, de acuerdo con las exigencias de las diferentes épocas«.
«Hay otoño y primavera de pueblos y naciones.»
¿Porqué es tan importante este aspecto que aún no ha sido introducido, comentado o tenido en cuenta a gran escala por el movimiento de Transición?
Esta pregunta necesita una reflexión anterior.
La crisis que habitamos es una crisis de conciencia. Nos damos cuenta que el estilo de vida promovido por el sistema dominante está creando problemas severos en todos los ámbitos de nuestras vidas. La conciencia pudiera entenderse como el estar presentes y alertas a lo que es. La conciencia tiene una relación con el tiempo presente y los instrumentos para entender el tiempo tienen, evidentemente (a mi juicio) una incidencia en la conciencia colectiva.
Podemos intuir que los instrumentos que usamos para comprender el tiempo tienen entonces una incidencia en la conciencia colectiva.
¿Cuál es el origen del instrumento occidental que usamos para comprender el tiempo?
El calendario debe su nombre al día calenda, que etimológicamente nos recuerda ¡el día en que se colectan los impuestos! El emperador Julio César es quien comienza este instrumento o herramienta con el objetivo de recaudar impuestos para financiar la principal fuente de crecimiento económico del Imperio Romano: la industria militar para la colonización, el saqueo y el sometimiento de otros pueblos a la PAX romana.
Este instrumento – el calendario gregoriano – honra a Julio César y a César Augusto (Octavio) cada mes de Julio y Agosto.
Toda la creación de este instrumento tiene que ver con egos de emperadores y el afán de expansión militar más que con la intención de comprender el tiempo. Por ejemplo; Agosto se llamaba Sixtil y tenía 30 días, hasta que Octavio dijo «No seré menos que Julio César, así es que quítenle un día a Febrero y me lo pasan al mes que honrará mi legado como emperador; créase Agosto con 31 días».
Es decir, el origen de la cuenta de tiempo es arbitrario, irregular porque tiene meses de 28, 29, 30 y 31 días, creado para sustentar el Imperio y en frente, tiene a los pueblos indígenas exhibiendo sus sistemas de cuentas regulares y que exhiben cosmovisiones. Como he dicho menciono solamente a 3; el Tzolkin o Cholq’ij, la Chakana y el Kultrún, que responden a la cosmovisión Maya, Andina y Mapuche respectivamente. (Seguramente todos los pueblos originarios tienen cuentas de tiempo que traen sabiduría y comprensiones acerca de la exacta naturaleza del tiempo pero en lo personal tengo algún acercamiento con estas tres cuentas o símbolos.)
Todos estos símbolos permiten comprender cosmovisiones que explican el sentido del Universo y nuestra misión en la Tierra.
Tanto el Kultrún como el Cholq’ij nos hablan de 13 lunas, cuatro estaciones y regularidad en el tiempo y cada símbolo representa una cosmovisión.
Creo, como dice el I CHING, que la revolución comienza sincronizando el amanecer del pueblo que trae la Paz a la Tierra con cuentas de tiempo que apoyen una visión trascendente sobre nuestra verdadera identidad. Descolonizarnos del calendario gregoriano y traer la atención del movimiento de la conciencia sobre este aspecto me resulta primordial.
Por lo pronto, me consta que en Abya Yala está bastante expandida la tendencia a sincronizar nuestras celebraciones con lunas llenas, o nuevas, con los 8 puntos de la Chakana, equinoccios y solsticios y otras fechas que nos recuerdan que como es arriba es abajo.
Conclusión
Cambiar un calendario que se basa en colectar impuestos por una cuenta que nos entregue claridades mayores acerca de ¿quiénes somos? es un asunto que sugiero sea tratado con mayor énfasis por quienes habitamos Abya Yala y escuchamos a nuestros mayores relevar este punto.

Por algo Abya Yala en Transición escogió la chakana como símbolo colectivo.
Un video totalmente apropiado y hermoso
Juan Pablo
- Encuentro de participación territorial. - 7 diciembre, 2025
- Ecobarrios de Santiago - 1 diciembre, 2025
- Ejercitando la Comunicación para la Paz - 1 diciembre, 2025