Un llamado a la Paz.

Bandera humana de la Paz realizada frente al palacio de gobierno de Chile como una manera de afirmar un acuerdo entre la sociedad civil y representantes del gobierno en torno a la prioridad que supone la promoción de una cultura de paz en nuestras relaciones.

Ante el escenario de la revuelta chilena, del llamado a la guerra del Presidente Piñera, y de las arremetidas militares en Oriente Medio teniendo a Donald Trump y a Irán en estado de máxima tensión, declaramos Paz.

Ante este escenario que solamente viene a sumar guerra a una cultura militarizada desde la estructura de todo Estado Nacional, en que miles son entrenados en todo el mundo para la guerra, declaramos que el amor y el corazón nos guíen

Ante este escenario que obvia la guerra contra la Naturaleza que libra el paradigma dominante, que siente y piensa que los seres y la materia de la Tierra están a disposición de la raza humana, para su goce y beneficio, invocamos sabiduría

Ante estas guerras que nacen en la mente de los hombres, declaramos la victoria de la Paz. Como siempre y una vez más.

Venimos desde hace mucho elevando la bandera de la Paz, la foto es de una acción que llevamos adelante el año 2008. Venimos izándola, presentándola, compartiéndola y asentándola en el corazón. Primero llamamos a esta web: CrearPaz.Org Luego, nos llamábamos Coordinadora Pro Bandera de la Paz. Luego, asumimos que el mensaje debía direccionarse directamente y así lo discutimos y convinimos llamarnos: www.somospaz.org #SOMOSPAZ

¡¡¡Somos Paz!!! Pedimos comprender y que comprendamos esta verdad.

El gran asunto de venir a este mundo es el de recordar ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos? y ¿adónde vamos? Por cierto, parece que podemos descartar haber venido a este mundo maravilloso a hacer la guerra y traer miseria. La belleza nos salva. La bondad es nuestra esencia y el buen humor, el mejor consejo para comunicar lo que nuestros corazones bondadosos anhelan.

Las alarmas suenan. Incendios, catástrofes naturales, presidentes que llegan al poder y le declaran la guerra al pueblo aquí y en la quebrada del ají. Un mundo donde reina la ignorancia profunda acerca del sentido de la existencia, donde los gobernantes no logran ponerse de acuerdo para zafar de la crisis climática tras 25 reuniones realizadas con todo el apoyo económico global y donde el Dios dinero ha entrado a corromper las almas de las empresas y de los partidos políticos. No se comprende que la crisis es sistémica, que a la base se encuentra el sistema de pensamiento. El sistema es sostenido por un paradigma patriarcal obsoleto que replica una sociedad violenta, insustentable y desigual. Las voluntades de la elite no están dispuestas al acuerdo. No existe capacidad de escucha.

La Paz tendrá que venir desde nuestra parte

La Paz viene desde nuestra parte. Son los pueblos los que tienen la responsabilidad en momentos como este de la historia para lograr estallidos de conciencia. Aprendemos a respirar en paz. Recordamos que somos paz. Descansamos en la verdad eterna. Asumimos nuestra patria cósmica. Somos humildes frente al misterio de la existencia que nos pone frente al derrumbe de una civilización y nos pide levantar con nuestras conductas y pensamientos otra civilización: feliz y alegre.

Ofrecemos la bandera de la Paz, que es una ley vigente y un Tratado ratificado por Chile y América, para que sea un estandarte de todos, todes y todas. Es un estandarte de todes nosotres porque fue instaurado por los gobiernos, pero luego los gobiernos se desentendieron y es la sociedad civil la que comienza a solicitar en múltiples lugares de la Tierra que los Gobiernos honren sus acuerdos trascendentes y no solamente aquellos que promueven la destrucción de la Madre Tierra y que fomentan acuerdos comerciales jugosos.

Ofrecemos que se codifique el derecho humano a la Paz. Iniciativa sustentada por más de 3000 organizaciones de sociedad civil que llegó a las Naciones Unidas y luego fue desechada, hace tan solamente unos pocos años. En esta hora, no estamos para que este debate pase por insulzo, cuando se trata del mero-mero debate.

Ahora bien, sabemos que la nueva era no viene por acuerdos racionales sobre las nuevas estructuras que habrán de guiarnos, como el derecho humano a la paz o los derechos de la Madre Tierra. Los cambios no vendrán de grupos de iluminados ocupando puestos de gobierno. El cambio de la cosmovisión antropocentrista a biocentrista viene desde la práctica de estilos de vida que  sean respetuosos del tejido de la vida. Un estilo de vida supone por tanto, pensamientos, voluntad, determinación y un camino recorrido, recorriendo y por recorrer. Y allí estamos, dando un paso y otro. Para re-educarnos, y reaprender sobre los nuevos modos que la Tierra nos pide.

Por lo pronto, rescatamos el saber ancestral. Lo honramos y lo estudiamos, para poder incorporarlo.

Escuchamos a los maestros de oriente que nos sugieren empecinar la atención en lo positivo, en lo nutritivo y en el corazón compasivo y amoroso.

Un dialogo inconcluso con el Canciller chileno

En una carta anterior solicitábamos al gobierno un pronunciamiento. Porque el canciller entregó una respuesta fundamentando la posición de Chile frente al debate sobre el Derecho Humano a la Paz en el concierto internacional. Pudimos saber que propone un diálogo gradual y transversal a las naciones. Pero no sabemos ¿dónde y con quiénes está teniendo ese diálogo en Chile? Por cierto, cuando el Presidente declara la Guerra y Donald Trump y Estados Unidos tensionan al mundo, con mayor razón debiese venir una invitación a dialogar sobre los caminos de la Paz.

Acá reproducimos el link con la carta anterior.

Por lo pronto, expresamos nuestra fe y confianza en las millones de personas que despiertan y recuerdan que toca actuar y dejarnos llevar por el corazón.

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