Declaración por el Derecho Humano a la Paz

Cultura de Paz / Somos Paz23 Abril. Ginebra. Declaración conjunta de ONGs y asociaciones para solicitar a la ONU que Reconozca el Derecho Humano a la Paz.

Entre otras, Somos Paz.

 

 

 

 

En el tercer periodo de sesiones del grupo intergubernamental que tiene el mandato de redactar una Declaración de Reconocimiento del Derecho a la Paz, un representante de la Asociación Papa Giovanni XXIII acaba de leer una declaración conjunta de quienes hemos estado observando el proceso de negociación.

En el Palacio de las Naciones de Naciones ubicado en Ginebra, se discute actualmente una resolucion que declare que la paz es un derecho humano. Por dos veces, desde los años 45 hasta ahora se ha discutido el tema. Somos Paz tiene el privilegio de presenciar estas negociaciones y comentamos y comentaremos lo que sucede. Nos parece un símbolo de la evolución en curso y una de sus características es que es la propia sociedad civil, global, la que ha provocado la discusión.

Por lo pronto, los delegados de los países han planteado la voluntad de lograr un acuerdo consensuado. Al mismo tiempo, líderes de grandes potencias como la Unión Europea y Estados Unidos se han mostrado indispuestos a firmar una declaración que afirme el derecho humano a la paz.

Es por ello que las organizaciones de sociedad civil presentes, redactamos una declaración conjunta.  Leer más abajo.

La parte fundamental del acuerdo es la de solicitar a los Estados que logren un consenso para declarar el Derecho Humano a la Paz.

EXPLICACIONES SOBRE NUESTRA POSICIÓN

En el dialogo constitutivo de Somos Paz, acordamos cambiarnos el nombre que usabamos… de coordinadora pro bandera de la paz, en virtud de declarar nuestra verdad fundamental.

Nuestra esencia es que somos paz.

Como Gandhi nos señalaba, para construir nuestra Gran Comunidad primero debemos identificar la verdad.

Para acceder a la verdad, nuestros cuerpos humanos son limitados y por ello requerimos apelar a la fe. Nuestro poder se encuentra en el creer y en la imaginacion.

Creyendo y creando podemos dar el paso evolutivo. Estamos llamados a imaginar. ¡Grande John Lennon! De esta manera, en conjunto con tantas expresiones del Ser asistimos al Nuevo Amanecer de la Humanidad y celebramos nuestro proposito de liberarnos de toda ignorancia.

Agradecemos especialmente a Carlos Villan, de la Asociacion Espanola del Derecho Internacional para los Derechos Humanos por habernos facilitado el acceso a la reunion, asi como su apelacion a las conciencias de las personas que estan detras de las pancartas de los paises para que puedan irse tranquilos a dormir a sus hogares, sabiendo que han hecho lo que debe ser hecho.

Antes que la Constitución Nacional esta el Derecho Internacional. El acuerdo marco del Derecho Internacional deriva de la carta de la ONU.  Los tres pilares de la carta fundacional de las Naciones Unidas son Paz y Seguridad, Derechos Humanos y Desarrollo. Al plantearse que la Paz es un Derecho Humano exigible a todos los Estados, cambia todo.

Es elemental. Representa el comienzo del sentido común aterrizando en la discusión elemental acerca de nuestra organización social.

Es por ello que la discusión ha versado en los preámbulos y en los artículos 2, 3 y 4. El artículo 1 se ha dejado para el último día. Para mañana viernes.

 

Al finalizar el encuentro, no hubo acuerdo, renunció el Presidente – Relator y más puede ser leído en estas líneas de Carlos Villán que reproducimos:

«Un amplio colectivo de 627 organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo hemos formulado ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas un llamamiento dirigido a todos los Estados para que reconozcan con urgencia el derecho humano a la paz, respondiendo así a una reclamación legítima de la sociedad civil, que ya en 2010 había aprobado la Declaración de Santiago sobre el Derecho Humano a la Paz.

Esta Declaración precisa los elementos esenciales del derecho humano a la paz, desarrollados conforme a una concepción holística de la paz que comprende tanto la paz negativa (ausencia de conflictos armados, desarme, objeción de conciencia) como la paz positiva (ausencia de violencia estructural derivada de las desigualdades económico-sociales en el mundo y en nuestras sociedades: y ausencia de violencia cultural originada tanto en la violencia de género, como en la violencia intrafamiliar, en la escuela o en el puesto de trabajo).

Los elementos básicos de esta Declaración fueron recogidos por el Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos (órgano compuesto de dieciocho personas expertas independientes), que en 2012 culminó la redacción de su Declaración sobre el Derecho a la Paz, texto que incorporó el 85 % de las normas propuestas por la sociedad civil en la Declaración de Santiago.

En 2012 el Consejo de Derechos Humanos estableció un grupo de trabajo (intergubernamental) sobre el derecho a la paz, con el mandato de redactar una Declaración de las Naciones Unidas, sobre la base del texto aprobado por su Comité Asesor.

Tres años después constatamos con pesar que en el grupo de trabajo se ha impuesto la opinión de un número reducido pero significativo de Estados que son reacios a reconocer el derecho humano a la paz. Encabezados por los Estados Unidos y la Unión Europea, figuran en esa lista Australia, Canadá, Japón y la República de Corea. En el campo contrario, una gran mayoría de Estados africanos, asiáticos, latinoamericanos, caribeños y alguno europeo, aceptan que el derecho humano a la paz debe ser reconocido y codificado en las Naciones Unidas.

Al concluir el tercer período de sesiones del grupo de trabajo sobre el derecho a la paz, el presidente-relator (Christian Guillermet, embajador alterno de Costa Rica) presentó el 24 de abril de 2015 su tercer proyecto de declaración (incompleto) con nueve párrafos del preámbulo entre corchetes, ya que fueron objetados por algunos Estados. En cuanto al título y a la parte dispositiva, ni tan siquiera fueron objeto de debate, por lo que figuran también entre corchetes. Este proyecto de declaración ni reconoce el derecho humano a la paz ni recoge sus elementos esenciales. Ante la constatación del fracaso en finalizar la redacción del texto por falta de consenso, el presidente-relator anunció su renuncia.

En su informe, el presidente-relator recomendó al Consejo que evalúe si la comunidad internacional está en posición de seguir desarrollando el derecho a la paz de manera consensuada en estos momentos.

Debemos recordar que la ONU fue creada hace setenta años con el firme propósito de mantener la paz y seguridad internacionales y fortalecer la paz universal,[1] preservando a las generaciones venideras del flagelo de la guerra.[2]

Consecuentemente, la Asamblea General reconoció en 1978 el derecho inmanente de toda nación y todo ser humano a vivir en paz,[3] y en 1984 el derecho sagrado de todos los pueblos a la paz.[4]

Corresponde ahora a la comunidad internacional reconocer y desarrollar el derecho humano a la paz a la luz del actual derecho internacional de los derechos humanos,[5] así como de los trabajos realizados por el Consejo de Derechos Humanos y su Comité Asesor a favor del derecho humano a la paz desde 2008, a instancias de la sociedad civil.

Ante estas evidencias, los Gobiernos que se resisten a reconocer el derecho humano a la paz tendrán que explicar a sus sociedades civiles y a la comunidad internacional las razones de su empecinamiento. Pero no podrán seguir escudándose en la necesidad del consenso para impedir que el Consejo de Derechos Humanos avance en el proceso de codificación del derecho humano a la paz, puesto que el art. 20 del Reglamento del Consejo indica claramente que sus decisiones «se tomarán por mayoría simple».

Por lo tanto, las 627 organizaciones de la sociedad civil hemos solicitado al Consejo de Derechos Humanos que renueve el mandato del grupo de trabajo sobre el derecho a la paz, con el objeto de retomar la negociación de la futura Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho Humano a la Paz teniendo presentes sus elementos esenciales, que fueron desarrollados tanto por el Comité Asesor en su Declaración sobre el Derecho a la Paz (2012), como por la sociedad civil en la Declaración de Santiago sobre el Derecho Humano a la Paz (2010).

En definitiva, creemos que la futura Declaración de las Naciones Unidas sobre el derecho humano a la paz requiere un desarrollo normativo que la distancie de las declaraciones políticas de un pasado propio de la Guerra Fría. Por eso debe proclamar sin ambigüedades que todas las personas y los pueblos son titulares del derecho humano a la paz. Tal derecho debe estar dotado de los contenidos sustantivos que reclama la sociedad civil, de modo que constituya un paso significativo en el desarrollo del derecho internacional de los derechos humanos, sobre cuyo respeto se deberá obtener la libertad, la justicia y la paz en el mundo.[6]

Carlos Villán Durán | Presidente AEDIDH


[1] Carta de las Naciones Unidas, arts. 1.1 y 1.2.
[2] Carta de las Naciones Unidas, Preámbulo.
[3] Declaración adoptada en la resolución 33/73 de la AG, de 15 de diciembre de 1978.
[4] Declaración adoptada en la resolución 39/11 de la AG, de 12 de noviembre de 1984.
[5]Cuatro instrumentos regionales (tres de ellos convencionales) reconocen igualmente el derecho a la paz, a saber: la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, el Protocolo sobre los Derechos de la Mujer Africana, la Convención Iberoamericana sobre los Derechos de la Juventud y la Declaración de Derechos Humanos de los países miembros de la ASEAN.
[6] Declaración Universal de Derechos Humanos, párrafo 1 del Preámbulo.»

 


La carta que enviamos, las organizaciones de sociedad civil presentes en la ONU a los representantes de los países presentes.

OEIWG on the right to peace
3rd session / 20 – 24 April 2015
Room XIX Palais des Nations – Geneva

Thank you, Mr. Chairman.

This joint civil society statement is co-signed by:
Al Hakim Foundation,
American Association of Jurists (AAJ),
Associazione Comunità Papa Giovanni XXIII (APG23),
BADIL, Resource center for Palestinian residency and refuge,
Brahma Kumaris World Spiritual University,
Center for Global Nonkilling,
Congregation of Our Lady of Charity of the Good Shepherd,
Foundation for GAIA,
Institute for Planetary Association,
Institute of Global Education,
International Association of Democratic Lawyers (IADL),
International Fellowship of Reconciliation (IFOR),
International Institute of Mary Our Help of the Salesians of Don Bosco (IIMA),
JALISA (Japanese Lawyers International Solidarity Association) ,
Nonviolent Peaceforce,
Peace Boat,
Planetary Association for Clean Energy,
SomosPaz ,
Spanish Society for International Human Rights Law,
The Japanese Workers’ Committee for Human Rights (JWCHR),
United Network of Young Peacebuilders (UNOY Peacebuilders),
International Volunteerism Organization for Women, Education, Development – VIDES
Women’s World Summit Foundation WWSF,
Women’s International League for Peace and Freedom (WILPF),

Each co-signing civil society organization reserves the right to make additional individual statements.

In accordance with the mandate of the Working Group and with a victim- and human rights-based approach, we seek a Declaration that clearly states the Human Right to Peace.

Every person and all peoples have the human right to peace and are entitled to the promotion, protection and respect for all human rights and fundamental freedoms, free from fear and want.

The effective promotion of the right to peace requires that all States adhere strictly to their obligations to settle their international disputes by peaceful means and refrain in their international relations from the threat or use of force, or in any other manner inconsistent with the purposes of the United Nations.

We expect you, as members States, to reach consensus on a declaration on the human right to peace.

Thank you.[/su_tab] Cada organización de la sociedad civil co-firmante se reserva el derecho de hacer declaraciones individuales adicionales.

De acuerdo con el mandato del Grupo de Trabajo y con un enfoque basado en los derechos humanos y las víctimas, buscamos una Declaración que establece claramente el Derecho Humano a la Paz.

Todas las personas y todos los pueblos tienen el Derecho Humano a la Paz y tienen derecho a la promoción, la protección y el respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, libre del miedo y persecución.

La promoción efectiva del derecho a la paz exige que todos los Estados se adhieran estrictamente a sus obligaciones de resolver sus controversias internacionales por medios pacíficos y abstenerse en sus relaciones internacionales de la amenaza o uso de la fuerza, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de la Naciones Unidas.

Les esperamos, como miembros Unidos, para llegar a un consenso sobre una declaración sobre el Derecho Humano a la Paz.

Gracias.

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