¡Que corra el río! Hydroaysén: Revocamos el permiso.

 

agua

La noticia es grande.

Hemos revocado el permiso a Hydroaysén.

Lo ecológico no fue tema entre la clase política hasta que el Panel de Cambio Climático ganó el Nóbel de la Paz por probar que nuestro sistema de relaciones afecta el clima de la Tierra. Estamos enfermos. Por eso nos llamamos a nuestro propio autocuidado.

Se abre un gran diálogo acerca del Desarrollo que queremos. ¿A qué le queremos entregar nuestro permiso?

Viene un debate sobre Nuevos Acuerdos Fundacionales para nuestra sociedad, es lo que llamamos la Asamblea Constituyente y las ideas de sanarnos todos, y de sanar nuestra sociedad requieren prioridad.

La sanación abarca dotarnos de un nuevo estilo de vida y de crear nuevos patrones de hábitos, es decir de un cambio de mentalidad y de cultura y es por tanto una misión mayúscula. En paralelo y enfáticamente ahora requerimos co-educarnos en el valor sagrado de la palabra como instrumento de creación de la realidad. Porque hay quienes ven valor en el revocado Hydroaysén y ahora requerimos encontrar acuerdos satisfactorios para todos y todas.

La comunicación no violenta es una habilidad nueva que se requiere para esta nueva sociedad que estamos fundando y tiene en Marshall Rosenberg a un destacado especialista, globalmente reconocido. Este autor nos sugiere poner atención en la Observación de lo que sucede entre los dos dialogantes, en el amplio sentido de la palabra; en el sentimiento que se genera; en la detección de la necesidad que surge y en distinguir nuestra petición. 

Ya sabemos que la Educación replica un sistema que permite destrucción y ya sabemos que estamos revocando ese permiso. Observamos un mundo enfermo y una crisis sin igual, observamos el fin del petróleo y un movimiento de conciencia que se expande; sentimos miedo, angustia, gratitud y confianza al mismo tiempo porque todo es inmenso; detectamos la necesidad de entregarnos al proceso y de pedirnos apoyo mutuo. La solidaridad es la clave para reconocernos así una sola familia unida en el amor.

La sanación profunda a la que estamos convocados requiere volver a encontrarnos cada uno de nosotros con nuestra esencia. Somos ilimitados y somos hijos del Sol, de la Luna y las Estrellas. Este debate esencial unido al debate aterrizado acerca de cómo influenciamos con esta altura de miras en el debate público tiene respuesta en nuestro viaje interior. Cada uno sabe cómo hacerlo. Sigamos la intuición.

Desde esta página, invitamos a expandir y a sostener círculos de conversación, de silencio, de canto donde se pueda compartir el propósito de agradecer por esta vida y por esta oportunidad que se nos ha dado de recrear el paraíso. Nada menos que el amor en todas nuestras relaciones. ¡Ya basta de soluciones oscuras!

Que vivan los círculos de hombres, los círculos de mujeres, los círculos de danzas de paz, los círculos de rezo, los círculos de ofrenda a Pachamama en agradecimiento a su eterna entrega, los círculos de medicina, los círculos de contención, de amor y de apoyo mutuo.

La tarea es inmensa. La fe y la confianza mueven montañas. Somos nosotros. Es el tiempo. ¡Vivan los ríos libres!

Que corra el río

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