La cúpula militar de Egipto se encontraba en el Comité de Cooperación Conjunto, Virginia, Estados Unidos, cuando estalló la manifestación en la plaza Tahrir de El Cairo. Esta protesta fue creada y mantenida con el apoyo de las redes sociales. El Presidente Mubarak cayó 18 días después de la inesperada primera manifestación.
Estos sucesos implican múltiples verdades.
Primero. Los servicios de inteligencia de la mayor potencia bélica del mundo ni siquiera sospecharon esta realidad mayúscula: los ciudadanos de El Cairo simplemente ya no daban más con la perpetuación de un régimen autoritario y corrupto. El principal sostén del gobierno de 30 años de Mubarak era el propio país del Norte.
Segundo. Luego de la Revolución Tunecina, la Revolución de Egipto ha empoderado a la sociedad civil árabe en el resto de los países y ya se sabe que el día de hoy en Argelia también se ha realizado una manifestación de protesta contra el régimen. Todo indica que la revuelta Egipcia tendrá coletazos en las ciudades vecinas que tienen viviendo a su población en idénticas condiciones como Rabat, Casablanca, Argel y Trípoli.
Tercero. Las redes sociales están cambiando la cultura. Lo impensable e improbable puede ser realidad. Ha llegado el momento de hacer real lo imposible. Si hay acuerdo es más fácil.
Cuarto. Estas Revoluciones tienen un destino.
La cuestión palestino-israelí es sin lugar a dudas un asunto primordial en la política de EEUU con los países árabes. Egipto, dentro de ellos, juega un rol fundamental y así se explican los 60.000 millones de dólares que el Gobierno de Washington ha entregado estas últimas tres décadas.
Recuerdo a mi profesor palestino exiliado en Bélgica, Bichara Khader, repitiendo en Lovaina: «el dinero sólo sirve de somnífero y solamente aplaza el despertar de la población».
Al principio, los analistas señalaban que las revueltas serían acalladas a la brevedad, tanto en Túnez como en Egipto. Ahora, y con la noticia del alzamiento en Argelia en el día de hoy, todo refuerza la idea que la Revolución no ha hecho más que comenzar.
Una sincronía que nos lleva a aventurar el destino de esta Revolución.
El mismo día en que cae Mubarak, la premiación de World Press Photo fue para la imagen de una mujer mutilada en Afganistán por no obedecer a su marido. Esta sincronía me llama a señalar que el fin de gobiernos corruptos y el fin del sometimiento de lo femenino van a la par. Esta es la dimesnsión de una revolución que comienza y que es aplaudida en todas partes.
En un mundo interconectado íntimamente gracias a las redes sociales y en el que los súbditos de pronto están observando cómo la articulación va permitiendo el ejercicio verdadero de la ciudadanía, el tema que nos interesa es observar hacia dónde se dirigen tantos cambios.
Lo femenino se asocia a lo sutil. Hemos conquistado avances en la conquista del mundo material hasta doblegar a la Naturaleza y ponerla de rodillas. Solo en este minuto es que nos damos cuenta que dicha falta de respeto a la Naturaleza ha ido de la mano de un sistema patriarcal en que el respeto a lo delicado no tiene mucho espacio. El poder, se nos ha enseñado, debe ir asociado al control de la fuerza. El poder, parece más apropiado pensar, consiste en aprender a generar felicidad.
La vuelta a considerar la preponderancia de lo sutil nos invita a ocuparnos de los detalles para hacer de este mundo un jardín, antes que un mundo de materias primas.
¿Qué Desarrollo deseamos?
La profundización en el tema nos lleva a observar que se ha logrado un consenso en los círculos de los dirigentes en establecer el crecimiento económico como un sinónimo de la idea de Desarrollo.
La prosperidad no tiene que ver con el crecimiento económico sino con la abundancia natural. Una semilla da vida árboles que contienen muchos frutos y cada fruto, muchas semillas. Esa es la abundancia natural, la prosperidad que deseamos es natural.
El crecimiento económico deja para mañana revertir el problema de la desigualdad económica y sexual, la violencia, la guerra y el daño que estamos ocasionando a la Tierra.
Es mi certeza que la Revolución árabe está indicando un camino hacia un nuevo entendimiento respecto del Desarrollo. La Nueva Era que está en proceso de gestación importa la idea de hacer sinónimo de la palabra «Desarrollo» el alcanzar una sociedad en que reine la armonía. Es mi convicción que las redes sociales a medida que vayan captando su potencial nos llevarán a comprender que este Desarrollo no es para mañana, es para hoy.
La adaptación a esta Revolución árabe es solamente el germen del Nuevo Orden Mundial.
El Presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson, se inspiró en la idea de un Nuevo Orden Mundial cuando redactó sus famosos catorce puntos con los cuales se basó el tratado de Paz de la Primera Guerra Mundial.
Luego vino el «Consenso de Washington» a sellar el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Cuando caen las Torres Gemelas, Estados Unidos pone fin a este Orden Mundial y rompe con el Derecho Internacional.
El destino de esta Revolución árabe – tecnológica es el Nuevo Orden Social Mundial. Ahora, conectados, estamos para garantizar que seremos sabios en la imaginación del Nuevo Mundo.
- Día de práctica de Transición - 25 abril, 2026
- Nodo Shambhala con ánimo de tejer con CASA Latina - 23 abril, 2026
- Día de la Tierra. - 22 abril, 2026


