Nacionalidad Arcoiris

El día de hoy 30 de Junio y en el marco del proceso constituyente tuve 10 minutos para exponer acerca de una perspectiva.

Este ejercicio pude hacerlo en función de todo lo ejercicio que ha implicado el estudio acerca del Gran Giro en Laguna Verde y en el Universo todo.

Escogí nuevamente, al igual que en el proceso anterior, exponer sobre nacionalidad.

Recordé que más del 50% se abstuvo de legitimar el acuerdo por la paz que inició el proceso constituyente y por tanto, no legitimo el proceso pero sí valor la instancia, y agradezco cualquier espacio donde sea posible exponer puntos de vista para que podamos salir de la crisis.

¿Quiénes somos? Es una primera pregunta a formularnos en una organización.

El acuerdo por la Paz respondió Chilenos.

Desde mi perspectiva, con la página en blanco quisiera que este tema tan fundamental tenga mayor espacio para la conversación.

Adscribo a la nacionalidad emergente, arcoiris, mestiza, de la nación del quinto sol, nación humana universal o como quiera llamarse a ese colectivo humano planetario que clama por paz y por descolonizarnos del relato dominante, que viene desde las vertientes grecoromanas y judeo cristianas y que nos plantea el Estado como única manera de cohesionarnos y de autogobernarnos, con un referente mayor llamado Naciones Unidas.

El estado del arte es que la crisis es global y terminal, civilizatoria: observamos que las tendencias resultantes de nuestras prácticas nos llevan al colapso o al armagedón si no nos replanteamos desde la raiz. Radicalmente. La crisis es un hecho de la causa y abarca todos los planos del quehacer humano. La decadencia es absoluta. Las guerras se venden, la violencia se generaliza, las migraciones aumentan, la contaminación también y el clima aumenta con previsibles desastres mayores mientras exterminamos especies a diario.

Necesitamos una nueva narrativa. Aquella del pensamiento oficial del Desarrollo poniendo al centro la idea del crecimiento económico es una narrativa que cuestiono.

Existe otra narrativa que critica el modelo vigente y dominante.

Existe una tercera narrativa que propone el Gran Giro.

Un cambio de percepción, cosmovisión y/o paradigma.

Esta narrativa clama por Paz, desde adentro, desde la autorrealización de la paz y pide por descolonización para que honremos los saberes ancestrales que nos invitan a poner al centro el Ser y la relación en armonía con todos los seres de todos los mundos, visibles e invisibles.

Por tanto, creemos que estamos en un proceso constituyente global y que lo primero es sanar, y lo segundo es abrirnos al diálogo profundo, a la escucha profunda, a la empatía y a la ternura para permitir que emerja la genialidad colectiva. En este sentido nos emparentamos con el relato de Maitreya que nos informa sobre la budeidad colectiva, posible, para que habitemos Shambhala. Otra narrativa vinculada al saber ancestral oriental.

La clave para el logro es descansar en nuestra identidad primordial lo cual implica responder a la pregunta ¿quién soy?.

Por tanto, para que la conversación constituyente sea profunda expongo lo fundamental de preguntarnos ¿quiénes somos? previamente habiendo caminado la respuesta a la pregunta ¿quién soy?

Aventuramos que desde la idea que somos la gran conciencia única y que nunca hemos estado separados, puede vislumbrarse una maravillosa salida a la crisis.

Y que lo que puede apoyar este proceso es la conformación y construcción de comunidades de práctica, donde sanemos, atraigamos la genialidad colectiva desde la empatía y la escucha profunda y también determinemos que nuestras voluntades pongan atención en el ejemplo de virtud, para que logremos una transformación desde una sociedad decadente a una sociedad maravillosa, bella, bondadosa y armoniosa con todos los seres de todos los reinos.

Juan Pablo

 

 

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