Queremos ser escuchados

El mundo despierta

26 de Octubre 2020.

El resultado arroja los siguientes resultados.

Soy parte de la mayoría y quiero ser escuchado.

Tal y como expresa don Gabriel Salazar en el video adjunto, en el Congreso Nacional se fraguó una trampa que consistió en que la clase política, que fue señalada como la responsable del estancamiento y del descontento en el estallido del 18 de Octubre diseñó un mecanismo que nuevamente le beneficiaba a ella misma sobre la base de promover que si ganaba el APRUEBO, entonces deberíamos estar obligados a escoger Convencionales en función de la misma ley de partidos políticos que hicieron para beneficiarse ellos mismos.

Yo me abstuve de votar y festejé como el que más, porque sí apruebo lo que estamos viviendo en este bello momento, sí apruebo un nuevo pacto social y quiero la hoja en blanco para poder expresarme completamente.

Este proceso tiene raíces globales, el pacto social, paritario y plurinacional que quiero es global y no solamente chileno. Más precisamente queremos un pacto glocal, de visión global y que escuche las particularidades de cada comunidad y de cada cuenca.

Apruebo el Gran Giro que nos lleva de vuelta al origen

Ayer, en el día de la elección, fui a saludar a un amigo activista que viene llegando de Europa. El departamento donde se queda está a un costado de la rebautizada Plaza Dignidad. Ese lugar lugar que siempre fue el epicentro de los festejos deportivos y que ha sido el epicentro de la gran revuelta es en este atardecer, una fiesta de la calma. Una hermosísima y emotiva fiesta.

Foto del 25 de Octubre antes de los resultados. Banderas por una nueva visión de mundo

Pude caminar antes de saberse los resultados de los escrutinios por la Plaza y el ambiente me impulsó a escribir y narrar la emoción. En ese punto cero de la Nueva Humanidad, la esperanza brilla y tiene un poco de olor a gas lacrimógeno, es cierto, pero se percibe que al fin llega el momento de soñar en grande un nuevo trato entre nosotros y con nuestra Madre Tierra.

Volví a casa temprano y la emoción me embriaga otra vez más cuando Gustavo Gatica es trendic topic en Twitter. La policía le quitó sus dos ojos y aún así lo vimos aprobando un mundo pacífico, justo y solidario. La sensación llega cuando pienso que no será en vano, ni eso, ni tampoco lo será toda la sangre que ha sido derramada, ni tampoco serán en vano las penurias, ni los dolores, ni los horrores. Este gran parto merece los mayores cuidados, porque la recién nacida es una nueva conciencia. 

No sufragué, me abstuve, porque me parecieron limitantes los términos del acuerdo político que determinaron el plebiscito, sí bendigo este nuevo amanecer. Sí me expresé, en el limitado espacio que la clase política me dio y fui mayoría.

¿Qué apruebo? Me pregunto.

Apruebo que abramos las puertas al mundo sagrado.

Apruebo que terminemos de creer que estamos condenados.

Apruebo el fin inmediato de todas las guerras.

Apruebo que un movimiento de transición nos permita habitar una sociedad maravillosa en la que cada uno de nosotros despierte a comprender que habitamos el paraíso y que nos comportemos como eso significa.

Apruebo que ese movimiento de transición sea inmediato e invoque todos los milagros que podemos manifestar con la alta magia del amor.

Apruebo que sin prisa, ni pausa, escuchemos el sueño colectivo.

Apruebo la restauración del equilibrio y la armonía entre el masculino y el femenino.

Apruebo que seamos respetuosos de la opinión del otro y que seamos muy amables para permitir que todos y cada uno de los habitantes de la Tierra puedan expresarse largamente.

Apruebo que escuchemos profundamente a nuestros hermanos los animales y nuestra gran familia de bosques, mares y nubes.

Apruebo que pongamos todo el corazón en esta tarea que tenemos por delante. 

Apruebo que esta conversación sea creativa, maravillosa y bella.

Apruebo que hagamos sentido juntos y juntas.

Apruebo que diseñemos mil milenios de Paz.

Acá nace la fuerza vital para dar el gran giro e ir de vuelta al origen.

Vamos directo al sagrado presente, a hacer reverencias porque agradecemos vivir un tiempo tan sublime.

Esta es una foto icónica. Del instante en que la juventud se saltó los torniquetes del metro. «Esto no prendió», fue la respuesta de la autoridad que no vio venir este movimiento inconmensurable. La osadía, el coraje, el entusiasmo, el arrojo y la fe movilizan a esta Nación que no sabe de imposibles.

Decretamos el advenimiento del reino del Amor y que se abran los caminos de la sanación; que organicemos la empresa global de limpieza los mares, ríos y relaciones y que la escuela del autoconocimiento sea de excelencia.

A pesar de la publicidad y de la presión; los que nos abstuvimos de delegar nuestro poder soberano a la clase política volvimos a ser el movimiento más significativo de la historia política actual.

Por cierto, no represento a los que se abstuvieron. Pero ése es el punto, la representación es, por definición, una ficción. Una falsedad que se da por cierta, a efectos de lograr gobernabilidad. Pues, por ser falso, no ha funcionado, ni puede funcionar. Requerimos y pedimos autogobierno: un sagrado autogobierno y volver al origen, a la Unidad que siempre hemos sido. Este viaje es en la conciencia de la radical interdependencia de todos los fenómenos.

Menos de lo esperado a pesar de la pandemia: participación llegó al 50,12 por ciento

Integro un grupo de amigos y amigas que frente a la gran crisis se ha encontrado en la CASA de América Latina y ha formado una asociación que hemos llamado colectivo de acuerdos. Vemos que la democracia representativa ha quitado las opciones a las personas de dialogar y encontrar esos grandes acuerdos. Hemos investigado y explorado qué es lo que permite llegar a profundos acuerdos y hemos descubierto que es muy simple. Se comienza por lograr la buena onda, el buen humor y el saber ser buenos anfitriones para que las reuniones sean efectivas.

Intenciono que la conversación no derive en ¿quién quiere ser convencional? Porque allí se encuentra el desvío de atención que la clase política quiere provocar. La clase política no avizora la posibilidad del autogobierno. Sigue nuestro camino y hemos de ser partícipes de responder ¿qué acuerdos profundos y sabios podemos alcanzar?

Sea la Paz en la Tierra

Sea el cuidado de nuestra Madre Naturaleza

Sea la armonía, la hermandad y que viva la conciencia de la Unidad.

Juan Pablo

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