Ascensión colectiva

El pacto social de la Nación emergente

La ascensión colectiva

 

Asistimos a un gran cambio de conciencia que se distingue por la consideración del elemento agua.

 

La secuencia del cielo posterior que el libro de las mutaciones (I-Ching) nos enseña, ofrece una manera clara de comprender nuestro tiempo. 

En el gran relato que heredamos, existe la idea de un gran momento de cambio en la conciencia de la Humanidad relatado como aquél momento en que aprendimos a incorporar el elemento fuego en nuestro cotidiano. 

La secuencia del cielo posterior es un círculo y si ese tiempo en que supimos comprender el uso del fuego, corresponde a lo más alto, porque el movimiento del fuego es ascendente; lo más bajo corresponde al elemento agua, cuya dirección es hacia abajo. Allí nos encontramos hoy. Vivimos otro punto de inflexión en que el cambio de conciencia ocurre en función de la consideración del elemento agua. 

 

Este elemento no se direcciona hacia el cielo como el fuego, sino que fluye hacia el océano, donde se encuentran todas las aguas. Los verbos a los que nos invita el agua son: fluir, curar, sanar, limpiar y también el de recordar, porque trae la memoria de quiénes somos, de dónde venimos. 

 

El trigrama de lo creativo antecede al agua. Lo que sugiere que el período inmediatamente anterior al que vivimos ahora estuvo marcado por la cultura del hacer. La revolución industrial es la historia resultante, que crea grandes corporaciones y en la que la poesía resalta las luchas de los trabajadores por dignidad y condiciones de vida humanas y justas.

 

Enalteciendo los valores de la productividad y con una ética asociada a la idea de crecimiento económico solamente fuimos profundizando una crisis, en cuanto humanidad. Llegamos así al punto más bajo del círculo. Sin dejar de obviar las conquistas sociales de democracia y de la consagración del respeto a los derechos humanos, llegamos hoy al momento de la decadencia total refrendada por prácticas generalizadas de violencia, corrupción y de destrucción de nuestro propio hábitat.

 

La práctica de centrar nuestra realización en el progreso material nos desvinculó de nuestra esencia. El agua viene a apoyar nuestra purificación y nuestra sanación. El proceso consiste en volver a centrarnos en nuestro Ser. Eso implica elevar nuestra vibración. El mundo sutil nos insta a caminar por sus senderos para poder restaurar la conciencia de Unidad, la armonía y la hermandad.

 

El correlato con los fenómenos sociales

 

Desde el mundo indígena se habla de este tiempo en base a la idea de una profecía. El gran giro nos llama a cambiar la manera de ver el mundo. El proceso es global y planetario y un gran relato nos señala que la Kundalini, como fuente espiritual de la Tierra, se desplazó desde el Tíbet hacia la cordillera de los Andes.

 

Las convulsiones sociales se producen en todos los continentes y en particular, hoy, destaca el proceso chileno en que la sociedad clama por un nuevo pacto social. 

 

Bien vale reseñar que todos los países americanos consolidaron los esfuerzos colonizadores de los pueblos europeos. La historia comienza a re-escribirse y los libros educativos dejan de clasificar los períodos históricos de “descubrimiento, conquista, colonización y desarrollo” por plantear que simplemente el contacto entre los dos mundos se trató de un acercamiento genocida que provocó el despojo territorial y cultural de los pueblos pre-europeos, para el fomento de una sociedad enfocada en la consecución del bienestar material. Los países de América Latina simplemente consolidaron el proceso de colonización. 

 

La “hoja en blanco” que Chile pone sobre la mesa, ofrece una oportunidad para invocar una conversación global. Como expresa el “sabio de la tribu chilena” don Gastón Soublette: “la crisis tiene raíces globales.”

 

El camino de la luz es una senda vibracional y eso, tiene opción de entrar en la gran conversación y está siendo planteado con cantos, poesía, arte, meditaciones, conversatorios y aquellos encuentros donde reina el respeto.

 

Estas opiniones pudieron ser expresadas en la cumbre de los pueblos que se realizó el año 2019 en Santiago de Chile con ocasión de la cita planetaria del clima y en que María Elena, la delegada de la Caravana por la Paz y la Restauración de la Madre Tierra fue distinguida con la vocería. En esa ocasión expresó que es el tiempo de trascender las izquierdas y las derechas, y que una gran revelación que nos presenta nuestro tiempo es la importancia de fomentar nuestra propia coherencia con el mundo que anhelamos ver afuera.

 

La crisis es multiconvergente como declaraba Miguel D’Escotto Brockman cuando presidió en Naciones Unidas la relatoría que investigó la crisis sub-prime del 2008. Suma los aspectos económico, ambiental, espiritual, moral, sanitario y un largo etcétera. Por lo tanto, las respuestas no son técnicas sino que entran en el ámbito de la filosofía. En este aspecto, inclusive el ministro de salud del conservador Presidente Piñera, el Sr. Mañalich, avalaba esta idea: “es el tiempo de los filósofos”, planteaba en Mayo del 2020.

 

Triguerinho, fundador de la famosa ecoaldea de Figueras en Brasil, nos explica que está emergiendo una Nación que se caracteriza por traer los imposibles a los campos de lo posible. Nos estamos organizando para desarmarnos y poner fin a todas las guerras. Ese desarme comienza por quitar de nuestra lengua toda bala o espina que pueda herir a nuestros semejantes. El quehacer hoy es principalmente interior. El proceso de limpiar nuestras miradas merece toda nuestra dedicación y tiene la virtud de ofrecernos calma, paz, armonía y de brindar un sentido a nuestra existencia. 

 

Las grandes preguntas que permiten esa interiorización y que nos invitan a la verdad las puede encontrar cada quien. ¿Quiénes somos? ¿A qué hemos venido a este mundo? ¿Quiénes detentan el conocimiento primigenio? Son algunas de ellas.

 

La sociedad actual ha permitido la valoración de lo superficial donde se rinde culto a las apariencias. Naturalmente, en ese contexto ha sido posible que el Yoga se libere de la transmisión de maestro a discípulo, y que se difunda ampliamente. La proliferación de centros de Yoga y de comunidades que ofrecen compartir el conocimiento indígena está en franca expansión. Resulta un alivio descubrir la similitud que existe entre las cosmovisiones orientales y ancestrales americanas. Valga observar que nuestro saludo Hola, viene de Holos que en griego significa Todo. En nuestra propia lengua existen referencias que iluminan la nueva manera en que podemos comprender los fenómenos.

 

Asistimos al parto de una nueva humanidad donde estamos convocados a erradicar la idea de separación y a comprender la interdependencia radical de todos los fenómenos.

 

La iluminación a través de la escucha generativa

 

La idea de ascender nos lleva a elevar la mirada hacia el Sol y las estrellas. Allí se encuentra lo luminoso y ¿cómo podemos lograrlo? En el mundo budista se habla de Maitreya, como aquél Buda que encarna colectivamente en toda la humanidad. ¡Qué gran imagen y qué apropiada para poder comprender la Nación emergente!

 

Así, la solidaridad y la cooperación mutua parecen ser el modo fácil de ir adentrándonos en esa verdad que nos garantiza que aquí y ahora es lo único que existe, porque estos valores dan cuenta del poder del corazón. Es con la fuerza del amor que todos los milagros que podamos invocar, en un tiempo propicio como éste, pueden manifestarse. 

 

Aquí y ahora podemos limpiar el pasado para asegurar un futuro donde exista la concordia.

 

Aquí y ahora tenemos la chance de volver a comprender lo que los indígenas nos dicen: el vínculo con la Tierra es filial. Es nuestra Madre y nos lo entrega todo, con amor y siempre.

 

La iluminación de la sociedad requiere que podamos comprendernos mutuamente. El pacto lingüístico es anterior al pacto social, decía el filósofo Rousseau. Las personas, para entenderse, tienen que asignar el mismo significado a las palabras que emplean. Para esto, es preciso ciertas bases aún más importantes como el respeto a la opinión del otro y la escucha profunda, o escucha generativa, que es aquella escucha que, según la explicación que da google, “logra la conexión interpersonal en condiciones de igualdad y respeto mutuo, dando lugar a la comprensión de que somos uno con los otros y por tanto, somos co-creadores de la realidad presente y futura en tanto personas y grupos.”

 

La escucha permite los grandes acuerdos y el logro del nuevo pacto social mundial al que estamos llamados. Por eso, valga en esta última sentencia, mi saludo al colectivo de acuerdos que hemos formado al interior del Consejo de Asentamientos Sustentables de América – C.A.S.A. Paraíso donde estamos explorando e investigando los modos eficientes para “acordar”.

 

Juan Pablo Lazo Ureta

 

Co-Fundador de la Caravana por la Paz y la Restauración de la Madre Tierra

Co-Fundador de SomosPaz.

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