Celebración

El éxodo en curso

Dedicamos esta nota y esta web y el taller de la narrativa colectiva al más alto bien de todos los seres, a la Bodhisattva Madre Tierra y al Corazón del Universo.

Me dirijo a quienes participaron de los diversos talleres, a las amistades de SomosPaz, de la Caravana por la Paz y la Restauración de la Madre Tierra, de la red global de ecoaldeas, del movimiento de transición, del sumaq kausay y a todos quienes están intencionando en este momento con toda sus fuerzas y dedicación el despertar, la conciencia plena.

Consideraciones previas

Pronunciar la palabra conciencia nos lleva de inmediato a un campo sagrado.

Visionar la ampliación o la toma de conciencia auténtica nos invita a dibujar imágenes en virtud de las cuales poder encontrarnos y comprendernos

Esta vez desde China se nos dice que la ampliación de la conciencia colectiva la logramos en esta era a través del elemento agua. Los verbos de esta era que comienza son para fluir, limpiar, sanar y recordar.

El siguiente paso estaría dado por la memoria de las montañas y las joyas que nos ofrece la quietud y el silencio. Eso hemos podido constatar a nivel global con la cuarentena que el pequeñito ser Corona nos está facilitando. Estamos descubriendo el poder y los regalos de la quietud.

Al grano

Doy gracias a las participantes del taller. Algunos pasaron a saludar, a otros les falló la conexión y un grupito maravilloso sostuvo el apañe con el proceso. La tarea de narrar lo que los abuelos y abuelas del año 2080 recordarán sobre el despertar a la acción que ocurre en esta era fue revelando una sintonía con la visión, al tiempo que revelamos intuitivamente los desafíos y las últimas sesiones se caracterizaron porque comprendimos que está ocurriendo ahora y que merecemos accionar juntos.

Al decir al grano, decimos también: ¡Que eclosione el grano y festejemos que la semilla se vuelva fruto y bosques de vida!

Ésa es la conciencia que amanece. La totalidad se encuentra en la semilla, en el pensamiento y la intención. Nuestro taller concluyó en luna nueva, donde sembramos el rezo de sumarnos a la ola que emerge desde el oceáno cósmico para conducir nuestro espíritu común hacia la Paz total. Nos inspira el Cosmos y en lo práctico marcamos futuras ocasiones para continuar tejiéndonos.

Nos invitamos a la luna llena y a darnos cuenta que con sicomagia, esta primavera, podemos despertar la conciencia de nuestra única Nación. Como dijo el Cristo, nos debemos a la patria cósmica.

El regalo del silencio

Las últimas palabras de la sesión se volcaron hacia el silencio que inspiraba los momentos entre una intervención y otra. Este es probablemente el relato del futuro. «Al final de las guerras comenzaron a escucharse y quizás sería mucho más adecuado expresar, cuando comenzaron a escuchar lograron despertar.»

Gratitud

Después de todas estas palabras, percibo que está ocurriendo y que está bueno agradecer todo. Los encuentros. El aprendizaje y compartirlo.

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