Ética en la política

Crónica de una Victoria anunciada

El arte de decidir

Mahatma Gandhi en sus cartas al Ashram nos invitaba a entender la secuencia de los intereses que debemos observar.

Lo primero es la Verdad. Alcanzar la Verdad Última es encontrar lo divino. El camino, el medio para alcanzar la Verdad es Ahimsa. Ahimsa es el amor universal, la no-violencia de acción, palabra o pensamiento.

Lo segundo, que viene a ser la otra cara de la Moneda es justamente comprender que AHIMSA es el Amor Universal y eso, indica un camino de abstinencia sexual. De este modo, cada ser será entendido y amado como hermano y hermana.

Así es como comprendemos la Política actual. Una política centrada en lo divino y en el Ser. Hablamos de Alta Política y sabemos que nuestras palabras resuenan, porque al frente hay otras palabras como Penta, HSBC, Crisis Subprime, CAVAL… El contraste eleva estas palabras.

Como decimos, hablar de Mahatma Gandhi y de su legado en esta hora de corrupción mundial es pertinente.

La corrupción ha ido incrementándose a lo largo de los últimos decenios. Hoy, lo que ocurre es que la era de la información nos ha vuelto conscientes de los vicios del poder, tanto como de la pasividad y del letargo que ha tenido la sociedad civil.

Es cierto que en las cercanías de nuestra asociación de SOMOS PAZ, sabemos de los innumerables testimonios de jóvenes y adultos que optan por el camino de la renuncia y de la Obra noble. Hemos estado cerca de un emprendimiento presidencial que ha llevado a Alfredo Sfeir a hacerse un nombre. Estamos cerca de quienes pronuncian la palabra Shamballa con suficiente devoción como para comprender que los que nos anuncian los ancianos Hopis está ocurriendo. La profecía: Somos los que estábamos esperando.

Gandhi, nos anunciaba que con un cuerpo con sus características «terrícolas» nos era posible alcanzar la Verdad Eterna y Suprema solamente a través de la fe.

La Verdad es nuestro fin y Ahimsa nuestro medio. «Una vez que hemos comprendido esto, la victoria final no nos proporciona ninguna duda» nos decía M. Gandhi. Aquí están las claves de la Victoria.

La bandera de la Paz es la representación de AHIMSA. Es el medio. No es lo Último. Pero es la misma moneda, para este Gran Tiempo que vivimos. Por ello es que persistentemente hemos dialogado con las Autoridades de Gobierno solicitándoles que tomen en consideración aquello de lo que hablamos. Las únicas respuestas satisfactorias que hemos recibido han sido las de autorizarnos a expresarnos nosotros, con banderas humanas de la Paz frente a La Moneda y en la Plaza Sotomayor de Valparaíso, como en otros lugares del mundo: Encuentro intergaláctico zapatista, Templo Dorado de los Siks, Buenos Aires y otras ciudades menores.

Vamos madurando la forma de encontrar la manera de expresarlo con el corazón abierto, la sonrisa ancha y el jardín en arcoiris.

Asimismo, en este diálogo que nos ocupa vamos percibiendo que el Gobierno verdadero consiste en la Administración Universal y cada uno debe asumir su Monarquía.

Las enseñanzas de Chogyam Trungpa, aparecen fundamentales, tanto como su total correspondencia con las enseñanzas de los abuelos y abuelas. En este sentido, resulta impresionante el crecimiento que hemos adquirido con los sucesivos encuentros de Raíces de la Tierra en Chile.

La Ética, en su etimología viene de costumbre. Por eso, hoy entendemos que lo que ha de cambiar son nuestras prácticas. Esto vale para todos nosotros. La Política es el arte de decidir y parece sensato y fácil de augurar que el faro es la palabra SOLIDARIDAD.

Vamos por la ayuda mutua.

Ahó

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