Solsticio y la celebración en Mapulemu

Ceremonia de solsticio de verano.

Ceremonia de sonidos por la paz

En invierno sembramos rezos. Ocurrieron manifestaciones de lo sagrado. El amor se mostró ante nosotros y cada uno pudo percibirlo a su manera. Estamos en el tránsito hacia la liberación del Amor en su forma más pura. Apoyémonos en lograr el amor incondicional por todos los seres de todos los reinos y en dejar morir, lo que tenga que morir de nosotros.

El verano es el sol en lo alto, el Padre Sol amando a la Madre Tierra. Todos los seres gozando de la vida.

Que sea nuestro propósito el servir al Plan que está más allá de nosotros y que se plasma día a día de manera misteriosa. Contribuyamos a la Paz, y seamos Paz. Volvamos a nuestra esencia.

Sea el respeto entre nosotros, que la familia se reconozca Una Sola. Somos la Nación del Arcoiris, la Nación Humana Universal, somos la evolución, somos la Nación Unida y somos los que estábamos esperando. Las fronteras son bellos chistes para recordar que nunca hubo dos. Somos amor.

 

Este 21 de Diciembre en Santiago, Jardín Mapulemu, Cerro San Cristóbal se realiza desde las 17:00 hrs una ceremonia para honrar el amor entre el Padre y la Madre de Todo, y para honrar todas nuestras relaciones y para rezar por la Paz en toda la Tierra. Es el tiempo. Es ahora. Las transformaciones culturales están aceleradas y nuestro Norte es la ascensión planetaria. Los objetivos secundarios como el mejoramiento parcial, lento y progresivo de las instituciones no está funcionando. Estamos llamados a un cambio radical, desde lo profundo de nuestro verdadero Ser a reconocer que somos Una Sola Familia habitando un solo planeta y que no hay futuro, todo cambio ha de producirse en el ahora.

Por lo anterior, declaramos que somos los que estábamos esperando y nos unimos en alta vibración con todos quienes entregan sus vidas a la misma causa. La Tierra nos llama. El peligro es inminente. El colapso sucede a gran escala. Limpiemos todas las aguas, arreglemos Fukushima, calmemos a los dueños del armamento nuclear, a los descontrolados por el miedo, sea la compasión en cada uno de nosotros para amar. La emergencia planetaria está al rojo vivo y la ignorancia pampea. Comencemos erradicando nuestra ignorancia y expandamos la esencia de la verdad eterna. Somos amor e inmortales, somos el Todo y la Nada. Somos instrumentos de una canción divina que toca el corazón de quien quiera oir…. ¡Permitamos la Victoria de la Madre Tierra!

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