Carta al movimiento mundial de Paz

 

paz-en-nosotros-paz-en-el-mundo

California, 21 de Septiembre de 2016.

Frase escuchada en un campamento sufi:

“Aquí donde los extraños se hacen amigos, los amigos se hacen familia, la familia se hace comunidad y la comunidad se vuelve la movida. Aquí donde la movida se hace movimiento… este es nuestro movimiento.”

Carta al movimiento:

No hay duda. Esta aconteciendo delante de nosotros y en nosotros, la Gran Transformación de la que hablaron los abuelos de nuestras abuelas. En este tiempo, la experiencia nos ratifica que el poder de la palabra nos va entregando la soberanía con la cual poder presentarnos ante nuestra Madre Tierra para pedirle perdón y para reiterar nuestro compromiso con la causa de la Paz. Aquella que se encuentra en cada paso, aquella que nace desde el autoconocimiento y aquella que nos conecta con la conciencia universal.

Escribimos haciendo publica nuestra estrategia de unificación de los símbolos de la Paz.

En este 21 de septiembre de 2016, día internacional de la paz, celebramos en Dolores Park, San Francisco, California (otros símbolos de la Paz) junto a la Bandera de la Paz, la confirmación de nuestra victoria. El movimiento se reconoce a si mismo y comienza a hablar con un lenguaje similar, espiritual y mágico. Honramos el presente.

Elevamos nuestro rezo y nuestro propósito para que en la primavera del sur brote la fe y la confianza en la transición hacia un sistema de relaciones amable, pacifico y sobre todo, respetuoso de la diversidad, de la Tierra, del fuego, del aire y del agua y también elevamos nuestro rezo para que en el otoño del Norte se extingan aquellas viejas ataduras que deben dejar de existir.

Conectando con la contingencia mundial: Apoyamos a los indígenas de la Gran Nación Sioux que en este momento se oponen a un oleoducto petrolero que pasara por sus sitios sagrados.

Apoyamos el Si a la Paz en Colombia y en todas partes del mundo.

Apoyamos a todos quienes obran por la paz y por el cuidado de nuestra Madre Tierra,

Apoyamos a todos aquellos que se encuentran en la Asamblea General de Naciones Unidas que se esta llevando a cabo, para que sepan hacer UNA la voz en torno a la consagración del Derecho Humano a la Paz.

Apoyamos por sobre todo al movimiento natural que esta ocurriendo en todas partes de nuestro planeta que esta invitándonos a actuar de un modo coherente con el cuidado de todas nuestras relaciones. Vamos observando que nutriendo al nuevo paradigma amoroso, el paradigma patriarcal va muriendo de inanición. En sus últimos estertores, el viejo paradigma pretende reinventarse con las mismas figuras que aun no comprenden que la felicidad se encuentra en el camino de la eliminacion o del apaciguamiento de nuestros egos. En estos tiempos de transparencia observamos que la elite politica trabaja para la élite económica y que esta élite económica trabaja para una élite que se esconde tras las tinieblas. La corrupción reinante es simplemente otro factor de peligro en esta era en que ha reinado la ignorancia. Pero el viejo paradigma ya cuenta sus ultimas horas y la compasión y la misericordia se vuelven reales en el corazón del mundo.

Abrazar el conocimiento y la mas alta sabiduría es el consejo de nuestros mayores.

En la coyuntura, el Presidente de Estados Unidos discursea en la máxima cita institucional mundial para decir que, en general, los indicadores señalan que hemos avanzado como civilización. En esta síntesis descriptiva de las características de la globalización, refiere los avances hacia la democracia, hacia el fin de la extrema pobreza y hacia la disminución de la violencia y establece que hemos alcanzado la mayor prosperidad que nunca antes en la historia.

Describe que las criticas se centran en las desigualdades y en las reivindicaciones tribales, étnicas e identitarias.

Resulta interesante el ejercicio de entender estas palabras de parte de quien supuestamente ejerce la mayor autoridad en el mundo. No menciona en parte alguna que la llegada de la globalizan y de la conciencia planetaria, apareja un salto de conciencia similar al ocurrido con el fuego o con la invención de la rueda. Este salto de conciencia nos lleva a asumir una transición en la que navegamos aguas de un rio que nos ensena a limpiarnos de las creencias que se nos han ensenado y que ahora se van vislumbrando tan equivocadas.

En la conciencia unitaria que surge observamos que el mundo es el reflejo de nuestro propio Ser. Por tanto, en la limpieza y pacificación de nuestro ser se encuentra la limpieza y la sanación de la Tierra. Pero existe verdadero peligro y no urgencia. Ante el peligro y la emergencia es imprescindible actuar con cautela.

La cultura occidental pretende imponer a través de los medios de comunicación y de todo el imaginario que se vende una visión en que el crecimiento económico tiene una importancia vital como medida del progreso. No obstante, en todas partes surgen las ideas para hacer sentido juntos en torno a que es lo que verdaderamente puede medir el progreso cultural. Vamos determinando que nuestro destino queremos conducirlo hacia nuestra felicidad y hacia nuestra liberación.

La felicidad nos conduce hacia la liberación de nuestros condicionamientos, y para lograrla requerimos fe y confianza en que el destino de la humanidad esta alimentado por el amor de las galaxias giratorias y por el amor de Pachamama.

Nuestro mas alto bien es nuestra liberación.

Hace sentido que en esta época sea fácil lograrlo porque simplemente existe un orden universal y la Tierra y aun sus procesos humanos obedecen a dichas leyes, como es nuestro ritmo diario determinado por los amaneceres. Y ha llegado la hora y es ahora! Aleluya! Sat Nam! Namaste!

paz-en-cada-paso

Belleza, bondad y verdad: Cultura de Paz.

Estos tres conceptos bien pueden contener las claves del nuevo paradigma.

La verdad como nos aconseja Mahatma Gandhi es una realidad inalcanzable con nuestra biología humana y es por ello que requerimos el combustible extra de la fe y de la confianza para alcanzarla. La verdad es nuestra unidad con el Cosmos, al mismo tiempo que son verdades todas nuestras verdades que construyen nuestras identidades.

La bondad, como nos ensena el maestro Chogyam Trungpa es nuestra esencia. Por ende, para alcanzar la bondad basta limpiarnos de nuestras adicciones y de todas aquellas emociones y apegos que nos impiden gozar de nuestra esencia.

La belleza es aquello que nos mueve. Es la genialidad de la vida que se expresa en la Naturaleza con tanta elocuencia y es también el motor que nos lleva a regalar lo mejor que tenemos para restaurar de este modo una verdadera cultura de paz.

Básicamente, en el viejo paradigma la paz se celebraba con tratados internacionales pacificadores impuestos por las naciones que vencían las guerras. En el nuevo paradigma, reconociendo la verdad, la belleza y la bondad esencial hacemos del tiempo nuestro arte. Por ello, en esta generación nos unimos para acabar con todas las guerras y declarar el comienzo de la era dorada de paz.

Invitamos a todos a expresarse con todo lo que tengan de hermoso dentro de si, en el lugar que sea, en este día y cada día… para que la restauración de la Paz y la armonía en todas nuestras relaciones vea el día en nuestra generación. Invitamos a crear espacios de sanación y de limpieza, a coeducarnos y a albergar conversaciones trascendentes en las comunidades. A tejer bonito.

Amor, alegría, compasión y sabiduría para todos y para todas.

Juan Pablo

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*