Aldeas de Paz

La Aldea de Paz es un encuentro que se convoca dentro de la Cumbre de los Pueblos realizada en la Universidad de Santiago de Chile en paralelo a la realización de la COP25 de Madrid y presidida por Chile. Congregó a las personas e iniciativas que centran su atención en las propuestas que ofrecen esperanza frente a la gran oportunidad de realizar un Gran Giro.

Tiene una historia que vincula a sus organizadores con diversos colectivos globales, americanos y locales. Bajo la idea de «Aldea de Paz» se vienen reuniendo desde principios de los ’90 en este afán de gestar ese «otro mundo posible». En Sudamérica resultaron especialmente convocantes y trascendentes los encuentros realizados en el marco de los Foros Sociales Mundiales, desde el año 2003 en adelante. Luego, también se gestó uno en Caracas Venezuela el 2006 y otro en Belém do Pará que albergó a más de 1200 personas.

En Chile, las Aldeas de Paz también han congregado a colectivos desde el año 2004, en paralelo al Foro Social Chile; en Cerro Blanco con ocasión de la venida de la Caravana Arcoiris por la Paz; el año 2010 con ocasión del Fórum Universal de las Culturas organizado en Valparaíso en que se encendió un fuego ceremonial que estuvo 52 días encendido y custodiado; el año 2012 dentro del Festival Lollapalooza y organizado por la Fundación Artesanos de la Paz y ahora en conjunto y al alero de la Cumbre de los Pueblos.

El nexo con la Cumbre de los Pueblos fue la Fundación Caravana por la Paz y la Restauración de la Madre Tierra que tuvo el honor de organizar el día 17 de Octubre y en el acto de lanzamiento de la Cumbre de los Pueblos, un rito de Unidad. A ese momento asistieron también personeros de la Sociedad Civil por la Acción Climática, del Foro Paralelo de la Sociedad Civil, de la Alianza Espiritual por el clima y una delegación de la Minga Indígena. Podríamos decir que se consteló la Unidad Global. ¿Quién hubiese pensado que la fuerza de ese acto unitario contribuiría a desatar las fuerzas para expresar la voluntad de decirle ¡Basta! a las injusticias y al gobierno del sinsentido?

USACH

 

La Aldea de Paz congregó a una gran diversidad de actores a una Aldea Temporal que se levantó en una plaza interior de la tradicional Universidad de Santiago de Chile entre los días 2 y 6 de Diciembre del año 2019.

Los encuentros se caracterizaron porque cada día se abrió y se cerró la jornada con ceremonias que invocaron la cohesión en torno al propósito de la Paz y del cuidado de la Madre Tierra. Especial relevancia tuvo la participación del Machi Juanito cuya venida desde el Sur fue gestionada generosamente por la Fundación Wechoyen, puesto que existe concordancia entre los organizadores de la Aldea de Paz de relevar la participación de las autoridades ancestrales mapuches.

Diversas construcciones ligeras fueron instaladas en el espacio gracias al aporte de Biokosmos-Biocultura. Dos tipis y una yurta mongol engalanaron la Aldea. Otro espacio estuvo dedicado a los talleres y tuvimos la oportunidad de disfrutar cada día del alimento vegetariano preparado por los devotos de la congregación «Vrnda». «Prashadam» le llaman puesto que es un alimento espiritual que se ofrenda a la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krshna.

La bandera de la paz y la bandera whipala estuvieron bien presentes para ofrecernos guía. El arcoiris nos inspira a considerar que todas las personas tienen cabida en la sociedad, así como todas las creencias y que lo esencial es que exista armonía.

La experiencia fue feliz. Los asistentes comulgaron con la propuesta de diseñar un espacio para la conversación, el canto, la danza, que tuviese actividades para las y los niños, talleres tanto como que permitiese la exhibición de soluciones y propuestas prácticas para aunar confianza en que es posible transitar hacia una cultura de cuidado de la vida.

Una huerta vertical para departamentos estuvo atendida todos los días por un entusiasta amigo del Norte. El Instituto Chileno de Permacultura y Transición se hizo presente con talleres que proliferan por el mundo y que honran la obra de Joanna Macy, con el trabajo que reconecta.

Este trabajo sugiere que el principal problema que afecta al mundo es la apatía, es decir la falta de capacidad de empatizar con el otro. A raiz de este diagnóstico la respuesta es triple: nos invitamos a terminar con las guerras y los megaproyectos destructivos de la Naturaleza, en segundo término promovemos organizarnos y aprender a hacerlo y por último y lo más importante, dar un vuelco a la mirada y comprender la radical interdependencia de todos los fenómenos y que el cambio colectivo comienza en esta transición hacia el interior.

«Humitos sagrados» es el colectivo que abrió con un sahumerio el lugar con el objetivo de limpiar a la usanza de las tradiciones ancestrales. Un Pow-wow que es un tambor ceremonial Lakota estuvo sostenido por varios ceremoniantes en la hora de inicio.

La Fundación para la Ley del Tiempo nos ofreció un excelente taller para que pudiésemos reflexionar sobre el sistema de medición del tiempo que usamos, el calendario: que es arbitrario, irregular, artificial y que honra a los emperadores romanos Julio César y César Augusto. Nos invitaron a contrastarlo con los sistemas ancestrales y a adherir a la propuesta de una cuenta de tiempo natural para reordenar la sociedad, y así enmendar el rumbo. Otro taller liderado por un muy joven activista, nos compartió sus aprendizajes para reducir y tender a eliminar la basura.

Tuvimos un consejo de visiones que tuvo la participación de diversas personalidades como la de Mauricio Déliz, de Change the world, quien es un chileno radicado en Noruega o bien, la de Sayén Curi del colectivo de las danzas de paz universal. No podemos dejar de destacar la participación de quien fuera candidato a la Presidencia de la República, don Alfredo Sfeir.

Tuvimos también la presencia del colectivo que promueve los Derechos de la Madre Tierra para ofrecernos la visión de introducir los cambios legislativos necesarios para cambiar la visión antropocéntrica dominante por una visión biocéntrica, que ponga a la vida y a la Naturaleza al centro y no al ser humano.

Delegaciones de extranjeros nos visitaron permanentemente. A destacar en especial la delegación de Mendoza que vino en el afán de unir a la Aldea de Paz con las demás expresiones de la diversidad que la Cumbre de los Pueblos albergaba: el espacio sindicalista, la carpa feminista y las actividades autogestionadas que protagonizaban las organizaciones socioambientales.

Una ceremonia de rezo principal que realizamos con el uso de una pipa de tabaco ceremonial fue dirigida por Nikola Bahna de La Bella Ecoaldea y con la participación de destacados líderes del Fuego Sagrado de Itzachilatlan.

Una declaración 

Vimos la necesidad de congregarnos a realizar un esfuerzo para aunar un texto que nos interpretara.

Parte de la declaración consensuada afirmó:

«La ignorancia, fuente del miedo y la codicia, son la causa del abanico de problemas y de la destrucción de los territorios. De allí surge esta larga gestación, que como todas las gestaciones, sucede en oscuridad.  Donde florece la semilla del nuevo amanecer. Estamos dando a luz a la humanidad renacida. La que entiende la absoluta interdependencia al orden natural.

Nos invitamos a la cocreación colectiva de una forma de relacionarnos con la naturaleza y también de una forma consciente y amorosa de relacionarnos entre seres humanos.»

Agregamos sobre las culturas indígenas que:

«Somos seres humanos que entendemos que nuestra sabiduría ancestral, anclada en nuestras naciones originarias, nos sostiene y  mantiene, y es nuestra respuesta en gratitud  protegerla y amarla.»

Hicimos nuestra la necesidad de incorporar a nuestras vidas y a los acuerdos que nos constituyen como sociedad local y global,  los derechos de la naturaleza.

Por último, decretamos el Cono Sur del Abya Yala y toda amada madre paraíso como reserva de Biosfera, Ecosfera y Noosfera.

El factor nómade

Durante muchos meses la Caravana por la Paz y la Restauración de la Madre Tierra estuvo animando los consejos y las asambleas de la Cumbre de los Pueblos, para aportar con nuestra visión. Acá parafraseamos al maestro de Aikido, el sensei Morishei Ueshiba: » El arte de la paz es el principio de la no resistencia. Porque es no-resistencia, es victorioso desde el comienzo. Aquellos con intenciones perversas o pensamientos divisores son vencidos al instante. El arte de la paz es invencible porque no compite con nadie.»

El principal momento que animó la Caravana fue el de los cantos sagrados que compartimos junto al Machi Juanito, gracias a la banda de la Caravana y en especial a la maestra Sangeeta, quien aprendió en sus más de 30 años de vida en la India.

Quienes redactamos esta nota integramos este colectivo y en su nombre expresamos gratitud a cada persona que aportó al éxito de la cumbre de los pueblos, al encuentro feminista y a la Aldea de Paz. Especialmente a los trabajadores de la USACH, a quienes nos facilitaron el lugar, a las autoridades universitarias, a todas y todos los compañeros de jornada y especialmente, a cada voluntario que apoyó de manera desinteresada.

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