Invocamos buena comunicación

 

Una cultura de Paz se crea y se construye desde un espíritu compasivo, desde la capacidad que tengamos de ponernos en el lugar del otro.

Requiere la voluntad de limpiar la mente y los pensamientos.

Requiere una conciencia acerca del inmenso poder de la palabra y un uso que tienda a la generación de grandes acuerdos. Lo que apareja la escucha profunda.

En última instancia, una cultura de paz requiere de acciones consecuentes al proceso descrito.

Parafraseamos acá al maestro budista Thich Nhat Hanh.

El desafío de todas las convergencias que ocurren con ocasión de las cumbres de Presidentes que se realizan a fines de año en Santiago nos invita a grandes acuerdos.

Nos pedimos paciencia, perseverancia y confianza porque es éste, ha llegado el momento.

La comunicación

En la cosmovisión Hopi se dice que el primer mundo vivió una crisis terminal porque «el pájaro hablador» desvirtuó el sentido sagrado de la palabra y la gente empezó a hablar por hablar.

De acuerdo a tal cosmovisión, hoy estamos en el cuarto mundo y saliendo hacia el quinto mundo. Un aspecto básico es el de darle el sitial que tiene a la escucha, al diálogo generativo y a la comunicación no violenta.

Múltiples palabras guían la comunicación efectiva: La claridad, la concisión, la coherencia, la sencillez, la naturalidad, la sencillez, la relevancia, la pertinencia, ectétera.

La escucha

En teoría U de Otto Scharmer se habla de 4 niveles de escucha.

En teoría U se da inmenso valor a la escucha y a través de ejercicios podemos ir descubriendo la escucha generativa. Estamos invitados a comprender que en el presente emerge constantemente el ser, nuestra identidad.

Comunicación no violenta.

La comunicación es estudiada en diversos colectivos. Uno de ellos, tiene como fuente a Marschall Rosemberg quien sugiere distinguir cuatro aspectos del mensaje.

1.- La observación

2.- El sentimiento

3.- La necesidad

4.- La petición

Podemos resumir en: Observo, siento, necesito y pido.

Ante una diferencia o mal-entendido es preciso indagar en estos cuatro aspectos que comunican para distinguir en qué lugar se produce el malentendido.

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