El festival del buen vivir

El Festival del Buen vivir.

¿Cómo comenzó la historia? Con un llamado de Kathy quien trabaja en el municipio a Juan Pablo, organizador de eventos anteriores en el puerto en pos de la promoción de una Cultura de Paz. “Está todo dado en este municipio para que nuestra demanda sea acogida”. Así comenzamos a agruparnos personas que históricamente hemos confluido en espacios de sanación y de celebración del nuevo amanecer.

La invitación al evento en el facebook rezaba así:

“Invitamos a ir juntos por una cultura de Paz.
Escuchamos el llamado de la Tierra.

Somos un colectivo de personas amantes de la vida y que creemos que ha llegado el tiempo de unirnos en torno a propósitos grandes, porque grande es el tiempo.

Creemos que lo grande se consigue con los pequeños gestos cotidianos: el buen vivir.

De vez en cuando, creemos que la gran fiesta es importante para darnos fuerzas y poder continuar disfrutando de la oportunidad de estar vivos.

Creemos en la importancia de honrar la cultura de paz. Enaltecemos la bandera de la paz. Nos invitamos a respirar en paz.

No negamos que la ignorancia está esparcida en todas partes incluyendo nuestras propias células. También afirmamos que las enseñanzas más altas están a disposición de todos nosotros para aprender estilos de vida saludables. Viva la cura, la sanación y avanzar juntos en este propósito.

Convocamos especialmente a quienes dedican sus vidas al buen nacer, al parto consciente, al buen nutrir, al buen vivir, al buen dormir, a la sexualidad sagrada, a la educación para la paz, a la permacultura, a esparcir los cantos sagrados y que promuevan y anhelen fervientemente habitar en el buen mundo.”

Esta fotografía retrata la jornada

FESTEJAMOS

Estamos en invierno. El frío está al acecho. Este sábado 11 de agosto, día de la actividad, teníamos un segundo eclipse que nos invitaba a comprender un momento cósmico, de cierre y de nuevo comienzo.

Los pormenores fueron muchos. La actividad logró crear una atmósfera de hermandad y de alegría. En alguna parte, se sabía que no son muchas las instancias en las que declaraciones radicales convocan. SOMOS PAZ rezaba uno de los lienzos más grandes. La invitación lo expresó claramente: toda la actividad fue una ofrenda a las Naciones Unidas del Espíritu. Comprendimos que cada uno de los asistentes llevó su fuerza para contribuir a un movimiento de convergencia en pos de la creación activa del sueño común.

La jornada comenzó con problemas técnicos de sonido para SOLUNO por lo que las danzas de paz universal abrieron el espacio, con posterioridad al fuego homa, a la caracola, al sahumerio, al altar y al izamiento de la bandera de la paz en plena calle de Valparaíso.

Pronto ya María Huenuñir elevaba el mapuzungún con toda la fuerza del lenguaje ancestral. Música coronada con cuatro afafanes poderosos para nutrir a la ciudad de los colores.

La banda local animó un espacio para que finalizara Alfredo Sfeir con tres meditaciones, incluyendo un sutra de la paz.

Hubo un momento para que la conciencia animalista se expresara a través de los micrófonos, mientras el silencio fue pedido para que todas las manos fuesen hacia las semillas. Honramos entonces a la red de semillas libres. Todos los presentes fuimos invitados a una meditación por las Semillas y así las hicimos reinas de las fiesta. Semillas de paz. Semillas de bosques, de aguas puras, de ríos libres y aires limpios.

La salsa consciente cerró los festejos. La banda ahimsa siempre eleva la energía al máximo.

REFLEXIONES

Describir tan someramente la historia no se condice con el aprendizaje. Finalmente, se trató de una actividad cultural apoyada por la alcaldía de Valparaíso en ofrenda a las Naciones Unidas del Espíritu y permitiendo la confluencia de organizaciones y movimientos como: SomosPaz, la Caravana por la Paz y la Restauración de la Madre Tierra, Universidad de los Saberes Ancestrales, Revolución de la cuchara, movimiento mapuche, red de arte planetario, movimiento de la bandera de la paz, la misión vrinda, etcétera.

El aprendizaje lo enfocamos en las relaciones humanas. La acción nos lleva al plano práctico del funcionamiento. Por cierto tuvimos múltiples errores de diseño y falta de capacidad para lograr detalles finos, pero la atmósfera de familia estuvo presente en pleno centro de la ciudad. Todo lo cual nos hace ver logros y aspectos a mejorar.

A grandes rasgos sabemos que los asistentes se fueron satisfechos. El equipo organizador no tuvo mayores problemas. Financieramente conseguimos todo con autogestión y apoyo de cada expositor y participante. Los detalles a pulir que siempre surgen nos llevan a considerar la trascendencia del sonido, del sonidista y de la amplificación. El espíritu de cooperación, innegablemente, hizo que el resultado fuese óptimo y ello se ve refrendado por las declaraciones del equipo de limpieza contratado por la Municipalidad. Nos hicieron ver que en otros eventos se contratan cuadrillas de 15 personas que están horas limpiando. Aquí, la cuadrilla de tres no tuvo trabajo. “Barrí dos palas de basura”, nos dijo una de ellas y nos mostró el contenedor vacío al tiempo que aceptaba un plato de comida que teníamos para ellos. Siempre dijimos que en este aspecto radicaba nuestro éxito, en la limpieza del lugar.

Otro aspecto es considerar que estos eventos requieren acabar antes del anochecer. La sanación que se pretende lograr es más eficiente así.

En fin, dentro del equipo organizador existe confianza en que la experiencia como ofrenda ya fue hecha  y que también es semilla de todo lo rezado en el trayecto. Quedaron instaladas nuevas confianzas y un equipo de trabajo se descubrió en la acción.

Nos parece injusto señalar a algunos y no a otros a la hora de agradecer, pero la gratitud hacia absolutamente todos los participantes y co-creadores es infinita y permanente. Sigamos juntos. Somos Paz. Sean las Naciones Unidas del Espíritu. Sea la Paz. Hare Krshna.

 

El comienzo

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